Entrevista con Iván Palomares: El arte de escuchar antes de escribir
Iván Palomares pertenece a los compositores que sugieren las emociones. Con una carrera que abarca cine, televisión, cortometrajes y documentales, Palomares ha construido una voz propia en el panorama de la música audiovisual española, donde la elegancia y el respeto por la historia siempre están por delante del exhibicionismo sonoro.
Desde partituras delicadísimas como En las estrellas o Las niñas de cristal, hasta trabajos más oscuros y tensos, su firma es reconocible. En ellos hay armonías que dialogan con la imagen y sobre todo, una honestidad creativa que nace del texto y del personaje antes de la nota.

En esta entrevista con Iván Palomares, hablamos sobre su reciente nominación al Goya por Leo & Lou, el valor del formato físico, su proceso creativo y su relación con el público a través de las redes.
Una conversación pausada, como su música, donde descubrimos que detrás del compositor está siempre el contador de historias.
Has mencionado en varias ocasiones que tu paso por la interpretación te ayudó a entender el drama desde dentro. ¿De qué manera influye ese bagaje actoral en tu forma de abordar una banda sonora?
En dónde me fijo a la hora de entender el motivo por el que haría falta música en una escena o dónde ubicar el concepto musical en la historia global.

En arte dramático trabajábamos la dramaturgia muchas veces desde el subtexto, que hace que un/a intérprete le de sentido a la acción que pone sobre la mesa (cómo entra en una habitación, con qué energía, intención, desde dónde habla, si trabaja desde la tristeza, la ira, ambas, etc).

En ese contexto, la música puede ubicarse en ese subtexto que hace que no siempre haya que subrayar musicalmente lo que dice o siente el personaje, sino entrar en un lugar que a menudo es más interesante cinematográficamente o para la propia historia.
Tu música para Leo & Lou ha sido nominada al Goya. ¿Cómo nació esa partitura y qué elementos dirías que la hacen diferente dentro de tu filmografía? ¿Hubo un punto emocional, técnico o narrativo que te obligó a cambiar tu forma de componer?
Nació de la historia creada por Carlos Solano y Carlos C. Tomé. Es la primera BSO que hago con un tono "Folk" y sobre todo con elementos puramente gallegos, lo cual me ha permitido jugar con una paleta musical distinta de la que he usado en otras ocasiones, habitualmente más experimental o más sinfónica.

A nivel emocional, teníamos claro que no queríamos avasallar o imponernos musicalmente sobre las emociones, sino abordarlas desde la honestidad que te da un solista como una guitarra, una flauta y dejar que sea el propio músico, a través de la melodía, quien aporte con el menor artificio posible el alma y la verdad emocional a la historia.
En una época donde todo se escucha en digital, ¿tú sigues apostando por la edición en formato físico? ¿Qué significa para ti ver tu música editada en CD o vinilo? ¿Te influye saber que un oyente va a disfrutar tu música con un libreto en la mano o pasando la aguja sobre un surco?
Yo sigo apostando por la edición física. Y, en particular, adoro la magia de los vinilos, a nivel de sonido y de formato tangible, físico.

Nada me gustaría más que tener editadas mis últimas BSOs en este formato o en CD, pero de momento no ha sido posible.

Imagino que está reservado a lanzamientos menos indies dentro de las BSOs u obliga a asumir uno mismo el coste del formato físico, lo cual es una inversión considerable, claro.

Intenté convencer a varias discográficas de editar físicamente Leo&Lou, pero sólo me ofrecían el lanzamiento digital, por lo que finalmente decidí hacerlo a través de mi propio sello, Meraki Assai.
En entrevistas anteriores has insistido en que prefieres hablar con los directores sobre la historia, no sobre la música. ¿Puedes contarnos cómo es tu primer encuentro creativo con un director? ¿Qué preguntas haces, qué buscas entender?
Los primeros encuentros suelen ser más bien casuales, para tener un punto de contacto y ver si nos podemos entender creativamente y embarcarnos juntos en una aventura de varias semanas. Básicamente, si hay feeling por ambas partes, claro.

Después empiezan las conversaciones sobre la película y las razones que han llevado al director/a a hacerla y qué quiere contar. Por eso me parece que es más fácil hablar de historia para entender estos conceptos y cómo traducirlos a la música, que es un lenguaje abstracto y no siempre es fácil hablar desde ahí, sobre todo si uno no es músico.

Intento siempre facilitar esa comunicación de este modo porque, al fin y al cabo, la labor del cine es contar historias.
Tanto En las estrellas como Niñas de cristal son partituras que parecen hablar de mundos interiores, de personajes rotos pero fascinantes. ¿Esas historias te interpelaron a nivel personal? ¿Cómo se traduce la empatía en notas?
Desde luego, creo que todos los que nos dedicamos a alguna profesión artística tenemos un mundo interior complejo, rico, contradictorio y sensible.

Personajes tan bien construidos e interpretados como en estas dos películas son una joya para un compositor, sobre todo si el director, como fue el caso de ambas películas, te deja libertad para "rascar" emocionalmente y ver qué hay detrás de todo ello.

Los personajes de Leo y Lou también son un poco así, pero, a diferencia de las otras dos películas, mantuvimos toda la parte emocional de Leo y Lou con una intensidad muy controlada, apoyándonos en un contexto más terrenal, que es lo que aporta la mirada Folk y dejando de manera más sutil todo el simbolismo de fábula o mística, que también está presente, a través del silbido.
En tu estudio conviven el piano, las maquetas electrónicas, las sesiones de Pro Tools y la batuta frente a una orquesta real. ¿Cómo decides qué tecnología usar para cada proyecto? ¿Eres de los que construyen primero sobre papel, o de los que exploran directamente con el sonido?
Cada película tiene su propio sonido a descubrir. Tras la primera lectura del guión o el primer visionado (según en qué momento entres en un proyecto), trato de escuchar a mi intuición y entender por dónde empezar a investigar.

Puede ser por la melodía, puede ser por la armonía, puede ser por el sonido más experimental o, como he hecho en la próxima película de Zoe Berriatúa, por lo tímbrico.
Tienes una presencia cuidada en redes sociales, compartes fragmentos de obras, momentos del proceso y hasta vivencias personales. ¿Qué papel juegan para ti las redes en tu carrera como compositor? ¿Te han servido como espacio de aprendizaje, inspiración o simplemente como ventana?
Juegan un papel casi obligatorio, por desgracia, para tener cierta visibilidad. No me gustan mucho las redes, pero entiendo que son necesarias para ciertas cosas.

Siempre intento usarlas con moderación, para comunicar algo que puede ser interesante a la hora de visibilizar un proyecto o de compartir dudas, experiencias o ser agradecido con tu equipo, pero, en todo caso, siempre intento mantener una distancia adecuada y no entrar en el ámbito personal o que mi aportación personal sea la justa y necesaria.

Hay una sobresaturación de "experiencias", "click baits de influencers" y pocas cosas realmente interesantes (¡eso sí, cuando las hay, son fantásticas!).
Te formaste en Madrid, pero también en Escocia, Bélgica y EE.UU., con una visión claramente internacional. ¿Qué te aportó cada país? ¿Hay algo del modelo americano que te parezca especialmente útil para el futuro de los compositores españoles?
Como en todos lados, cada país tiene sus cosas buenas y no tan buenas. Poder vivir en países fuera de España me ha dado mucha experiencia, sobre todo, a la hora de entender cómo se mueve el mundo y cómo cada país o sociedad puede tener distintas miradas sobre una misma cuestión, aparte de un bagaje de experiencias impagables…buenas y malas.

El modelo americano me ha enseñado mucho a la hora de producir y organizar la logística de una BSO. Cuando tuve la ocasión de grabar en Los Angeles con algunos de los mejores músicos del mundo y en estudios míticos con Fox o Warner, aprendí mucho de esa experiencia.
Si mañana pudieras poner música a cualquier proyecto (una novela pendiente, una serie que admiras, un videojuego, una película clásica), ¿cuál sería y por qué?
Me gustaría poder trabajar en cine independiente europeo, películas como Aftersun o Close. Me gusta mucho la temática LGTBI y las diferentes miradas que hay en el cine actualmente.

También me gustaría divertirme haciendo de vez en cuando alguna película de cine fantástico, como el cine que hace Guillermo del Toro.
Probablemente somos de la misma quinta, así que hemos crecido con muchas de las mismas películas y, quién sabe, quizás también con los mismos discos en los auriculares. ¿Qué compositores de bandas sonoras han marcado tu camino? ¿Cuáles sigues escuchando, admiras o te han influido tanto a nivel personal como profesional?
¡Sin duda! Hace mucho que no repaso mi colección de CDs y vinilos de la infancia, pero seguro que hemos disfrutado con las mismas.

A pesar de que no escucho tantas BSOs en la actualidad, traté de escuchar todo lo que pude en mi infancia y adolescencia.
Antes de terminar, darte las gracias por tu tiempo, tu predisposición, pero, sobre todo, por tu música ¿En qué estás trabajando ahora y qué puedes adelantarnos para los próximos meses? ¿Te veremos pronto en nuevas colaboraciones, bandas sonoras o quizá podemos esperar alguna edición física especial?
Tengo pendiente varios estrenos muy interesantes: La próxima película de Zoe Berriatúa, “Buffet Libre”, que es Zoe en estado puro, el estreno en abierto de la serie “Las Hijas de la Criada” (Adaptación del premio Planeta) y un documental sobre Lorca que ya ha trascendido a los medios hace algunas semanas por lo impactante de lo que muestra (videos reales de F.G. Lorca) y muchas sorpresas musicales que aún no puedo desvelar.
Tres proyectos totalmente distintos entre sí pero de los que estoy muy orgulloso.

Las fotografías de Iván Palomares que acompañan esta entrevista son de Natalia García Gutiérrez
El haber tenido la posibilidad de disfrutar esta entrevista con Iván Palomares es recordar que una banda sonora no nace de la notas, sino de las emociones. Su respeto por la narración, su cariño hacia el oyente y su defensa del formato físico lo convierten no solo en un compositor de talento, sino en un artesano que cuida cada parte del viaje sonoro.
Mientras esperamos nuevas partituras y ediciones físicas que lleven su firma, nos quedamos con la certeza de que su música seguirá acompañando personajes frágiles, historias complejas y emociones que no caben en palabras. Y que, por suerte, sí caben en las notas.
Si te has quedado con ganas de más sobre las bandas sonoras de Iván Palomares, puedes sumergirte en su universo musical a través de su web oficial o su perfil en Instagram.
Descubre más bandas sonoras de Iván Palomares en TodoSoundtrack
Esta review (o entrevista) ha sido escrita con todo el amor del mundo por las bandas sonoras por:

David Saelices Martínez
Creador de TodoSoundtrack.com. Director del fanzine sobre cine ZonaCine y cofundador de la web sobre tráilers de películas de los 70, 80 y 90 www.bauldetrailers.online
Otras noticias y reviews
Únete a nosotros en este viaje por la música de cine
Aunque aún estamos afinando los últimos detalles de nuestra exclusiva newsletter para ofrecerte la mejor experiencia, tu anticipada suscripción te garantizará que no te pierdas ninguna actualización, lanzamiento exclusivo o contenido especial.
¿Por qué nace Todo Soundtrack?
Las bandas sonoras han sido la bso de mi vida desde que era adolescente, no solo ambientando las películas que disfruto. Durante 1987 y 1988 mi existencia cambió y la música de las películas que veía en cine o alquilaba en el videoclub, se convirtió en un salvavidas, pero no me he dado cuenta de lo importante que fue hasta hace poco.
Siento que mi pasión por la música de cine me convierte en cómplice de los compositores de bandas sonoras, cuyas creaciones son llaves que abren puertas a mundos desconocidos y emociones sin explorar. Durante aquella época donde el acoso escolar estaba mucho menos visible que ahora, las bandas sonoras eran mi vía de escape para sobrevivir a una rutina infernal.
Mi primera bso de películas fue FIEVEL Y EL NUEVO MUNDO (An American Tail, 1986) del maestro Horner ,comprada en una pequeña tienda especializada en la calle Andrés Borrego en el centro de Madrid. Ahí, en Cinescor, comenzó todo.
En TodoSoundtrack.com, no solo hallarás música; experimentarás relatos, vivirás emociones y formarás parte de una comunidad que comparte tu pasión por la música para películas.
Bienvenidos a nuestro viaje por el mundo de las bandas sonoras originales, donde la música trasciende la pantalla y se convierte en una parte esencial de nuestra existencia.





