Tadeo Jones y la lámpara maravillosa: una banda sonora que lleva más de veinte años creciendo
Aquí están los detalles de la banda sonora Tadeo Jones y la lámpara maravillosa de Zacarías M. de la Riva editada por Grupo Editorial Telecinco.
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Tadeo Jones y la lámpara maravillosa
Banda Sonora Original de la Película


Edición de Grupo Editorial TeleCinco en plataformas musicales
Precio: Depende de la plataforma musical
Disponible: Ya disponible
Tadeo Jones y la lámpara maravillosa: una banda sonora que lleva más de veinte años creciendo
Cinco notas ascendentes acompañan a Tadeo Jones desde que Zacarías M. de la Riva escribió la música del primer cortometraje en 2004. Más de dos décadas después, esas notas siguen formando parte de un universo que ha crecido junto al personaje, sus aventuras y también junto al propio compositor.
El 26 de agosto llega a plataformas Tadeo Jones y la lámpara maravillosa, cuarta banda sonora de la saga firmada por Zacarías M. de la Riva.
Son 25 cortes y más de setenta minutos de música grabados con la Bratislava Symphony Orchestra bajo la dirección de David Hernando, pero el verdadero desafío no estaba en conservar una identidad reconocible. Esa identidad, explica el compositor a TodoSoundtrack, ya viene marcada por todo lo construido desde 2004.
La dificultad estaba en ensanchar ese mundo musical sin romperlo.
"Lo complicado es expandir ese universo sin que se note, que las músicas nuevas y los leitmotivs suenen a que han formado parte de ese universo desde siempre."

Un universo nacido de las aventuras que marcaron a una generación
Zacarías habla de Tadeo como un pequeño privilegio creativo. La saga le permite escribir dentro del mismo territorio emocional que ocupaban las películas de aventuras que veía de niño, adolescente y veinteañero: Indiana Jones, Regreso al futuro o las películas de La Momia forman parte de ese imaginario.
No se trata necesariamente de imitarlas. Lo que permanece es una determinada manera de entender la aventura cinematográfica con grandes recorridos, humor, misterio, emoción y una orquesta capaz de cambiar de escala constantemente.
En Tadeo Jones y la lámpara maravillosa, el compositor parte además de un lenguaje construido durante cuatro películas y un corto. La continuidad musical ya no depende únicamente del tema principal. Hay personajes que regresan, motivos que reaparecen y otros que deben entrar por primera vez sin resultar ajenos.
Sara, ahora en una etapa distinta de su vida junto a Tadeo, recupera su material desde una perspectiva más madura. Paititi vuelve a reclamar su propia memoria musical. Oli aporta una identidad nueva, más inocente, frágil y juguetona.
La música tiene, en cierto modo, que recordar y avanzar al mismo tiempo.
La lámpara abre un nuevo territorio musical
La gran incorporación temática de esta cuarta entrega nace alrededor de la lámpara.
Su leitmotiv utiliza un color frigio y se mueve entre dos acordes mayores, Mi y Fa, creando esa asociación inmediata con el imaginario de Las mil y una noches sin convertir toda la partitura en una acumulación de referencias exóticas.
Ese mundo se presenta desde el primer corte del álbum, One Thousand and Two Nights.
Zacarías explica a TodoSoundtrack que esta pieza constituye en realidad la primera parte de lo que después escuchamos en Story of the Lamp. La película comienza con animación 2D mientras Sara narra la historia de la lámpara: Suleimán escribe sobre ella y seguimos su recorrido desde Aladino hasta Ali Babá y Sinbad.
En ese comienzo aparecen ya los leitmotivs de la lámpara, la Genia y Sinbad.
No es, por tanto, una simple introducción atmosférica. En pocos minutos se construye buena parte del vocabulario nuevo que necesitará la película después.
Story of the Lamp o cuando una pieza cambia de función sin perder identidad
Dos días antes del lanzamiento del álbum, TodoSoundtrack estrenó en exclusiva Story of the Lamp, uno de los cortes que mejor permite observar cómo funciona esa nueva identidad.
La pieza comienza todavía dentro de la acción. Aproximadamente a los 48 segundos, Sara empieza a contar la historia de la lámpara y la música se desplaza hacia el pasado. El material frigio establece el color principal de ese mundo.
Más adelante aparece una secuencia cómica relacionada con la reina de Inglaterra y ciertos sombreros (hasta ahí podemos contar) en la que Zacarías cambia de registro y utiliza un lenguaje lidio, más ligero y juguetón. El final recupera escala épica antes de devolvernos al presente.
Cuando le preguntamos por un corte que resumiera especialmente bien la nueva partitura, Zacarías señaló precisamente One Thousand and Two Nights, porque contiene el germen de muchos de los elementos que después desarrollará Story of the Lamp.
La relación entre ambas piezas convierte el comienzo del álbum en algo parecido a una puerta de entrada temática, ya que primero conocemos la leyenda y después empezamos a recorrerla.
Nuevos personajes y nuevas reglas
Suleimán recibe un motivo sencillo de cinco notas, especialmente asociado a la flauta. Resulta significativo que Zacarías haya evitado cargarlo de referencias explícitamente otomanas: su carácter nace antes de la melodía que del decorado musical que podría esperarse.
La Genia necesita otra solución. Su música convive con dos dimensiones diferentes del personaje, una poderosa y épica y otra deliberadamente traviesa y cómica. Esa dualidad permite modificar el peso de su material según la escena sin construir dos identidades independientes.
Oli ocupa todavía otro territorio. Su presencia introduce vulnerabilidad y ternura dentro de una banda sonora que puede pasar pocos minutos después a una gran persecución orquestal.

Esa diversidad explica bien la dificultad de la que habla Zacarías, ya que los nuevos materiales deben sonar nuevos para nosotros, pero no nuevos para el universo de Tadeo.
Àlex Martínez Casamada: la otra pieza fundamental de Tadeo
Una de las historias menos visibles detrás de estas bandas sonoras es la relación creativa entre Zacarías M. de la Riva y Àlex Martínez Casamada.
Zacarías lo define directamente como su "mano derecha en todos los Tadeos".
La colaboración se remonta a la primera película. Àlex comenzó entonces como orquestador, pero las circunstancias terminaron ampliando considerablemente su participación. Zacarías atravesaba un bloqueo creativo importante mientras soportaba la presión del proyecto y, al mismo tiempo, esperaba el nacimiento de su segundo hijo, que llegó precisamente la semana de la grabación.
Àlex terminó componiendo aproximadamente un 20 % de aquella primera banda sonora.
Pero lo que comenzó como una ayuda en un momento complicado terminó construyendo una relación de confianza que continúa más de una década después. En Tadeo Jones y la lámpara maravillosa, Zacarías calcula que Àlex vuelve a firmar aproximadamente un 20 % de la composición.
El método de trabajo está muy definido. Zacarías crea los leitmotivs, decide dónde debe haber música y dónde no y construye el mapa narrativo y emocional de toda la película. Después ambos determinan qué bloques asumirá Àlex, para los que Zacarías prepara una especie de esqueleto narrativo y emocional que marca el recorrido que debe seguir la música.
La continuidad de Tadeo, por tanto, no depende únicamente de conservar unas melodías. También depende de una forma de trabajar que se ha consolidado durante años.
Bratislava sin Zacarías
La grabación de esta cuarta entrega tuvo además una circunstancia imprevista.
Zacarías no pudo viajar a Bratislava debido a un fuerte proceso gripal. Àlex Martínez Casamada fue quien estuvo presencialmente en las sesiones junto a la orquesta.
La situación pone todavía más de relieve la confianza entre ambos. En una producción de esta escala, con decenas de músicos y una enorme cantidad de música por registrar, la ausencia física del compositor podría haberse convertido en un problema considerable. Aquí existía ya una relación suficientemente desarrollada como para mantener el proceso.

La partitura fue registrada con 65 músicos de la Bratislava Symphony Orchestra, bajo la dirección de David Hernando, en el Studio 1 de Slovak Radio. Las orquestaciones cuentan también con Àlex Martínez y Joan Martorell, mientras Marc Blanes figura como ingeniero de grabación y Almudena Hidalgo en la producción musical ejecutiva.

Una banda sonora construida también para ser escuchada sin imágenes
La duración del álbum plantea otra cuestión interesante.
¿Cómo convertir más de setenta minutos escritos para una película en una experiencia que funcione por sí misma?
Zacarías intenta conservar un orden cronológico cercano al de la película, pero también piensa el disco como recorrido autónomo.
"Intento hacer que el álbum sea lo más escuchable posible."
En este caso, explica, la propia estructura de la película favorece ese planteamiento. El álbum crece narrativa y dramáticamente a medida que avanzan las pistas.
Esto se aprecia especialmente desde el corte 18 hasta el 24. Ese tramo contiene prácticamente toda la parte final de la película y funciona como una gran progresión: la música avanza hacia un primer clímax de carácter épico, encuentra después un pequeño espacio para respirar y vuelve a ponerse en marcha hasta desembocar en un segundo clímax mucho más emocional.
Ese doble final fue precisamente una de las principales preocupaciones de Zacarías durante la composición. La música necesitaba conseguir que ambos momentos funcionasen narrativamente sin que uno debilitara al otro.
El resultado hace que el último tercio del disco pueda escucharse casi como una gran secuencia continua.
De Londres a Paititi
Los temas permiten intuir la dimensión del recorrido: Inside the Big Ben, Operation Buckingham Palace, The Tube Chase, Paititi, Christopher Columbus, It’s the Parthenon!, Desert Chase, Ali Baba’s Cave…
Dentro de esa sucesión, Desert Chase representa una de las vertientes más abiertamente orquestales de la partitura con movimiento, aventura y un tratamiento sinfónico que conecta directamente con el ADN histórico de Tadeo.
Together for Always, en cambio, pertenece al otro extremo. La escala se reduce y el componente emocional gana espacio.
Entre ambos polos aparece una partitura que no necesita mantenerse permanentemente en modo aventura para conservar su identidad.

El pequeño viaje a 1985 escondido en The Tube Chase
Entre los 25 cortes hay además un pequeño homenaje que probablemente pase inadvertido para la mayoría de los espectadores.
En The Tube Chase, aproximadamente alrededor del minuto dos, aparece una brevísima referencia a Back to the Future.
No está colocada al azar: en ese momento concreto Tadeo está viajando al pasado.
Zacarías confirmó a TodoSoundtrack que la inclusión fue consciente y que la banda sonora de Alan Silvestri figura entre sus favoritas. La referencia dura apenas unos instantes y desaparece antes de convertirse en cita evidente.
Curiosamente, el título podría hacer pensar también en el célebre Skateboard Chase de Silvestri. En ese caso no existe ninguna intención deliberada. Los títulos con Chase forman parte desde hace tiempo de la propia tradición interna de las partituras de Tadeo, desde Aguas Calientes Chase hasta Bathtub Chase.
Una música que debe parecer que siempre estuvo allí
Quizá la idea que mejor explica esta cuarta banda sonora sea precisamente la que Zacarías utilizó al describir su principal dificultad.
No se trataba de inventar simplemente temas nuevos.
Se trataba de conseguir que parecieran antiguos dentro de un universo conocido.
Después de varias escuchas, esa integración se percibe cada vez mejor. Primero aparecen la acción, la orquesta y los motivos más visibles. Después comienzan a surgir las relaciones entre materiales, las transformaciones de ideas anteriores y pequeños cambios de color que hacen que la nueva película dialogue con las anteriores.
Las cinco notas de Tadeo siguen ahí.
Pero alrededor de ellas ya existe algo mucho más grande que en 2004.
Ecos de partitura
Más de veinte años separan aquellas primeras cinco notas del cortometraje de 2004 de Tadeo Jones y la lámpara maravillosa.
En ese tiempo han cambiado los personajes, las películas, el tamaño de la producción y también las circunstancias desde las que se escribe y se graba la música. Pero la identidad permanece porque nunca se ha entendido como una pieza inmóvil.
Zacarías M. de la Riva y Àlex Martínez Casamada han ido ampliando ese mundo sin borrar lo que había antes.
Quizá por eso, cuando el álbum llega a Tadeo’s Theme, esas cinco notas no funcionan únicamente como recuerdo.
Funcionan como memoria.
Descubre más bandas sonoras de Zacarías M. de la Riva en TodoSoundtrack
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¿Por qué nace Todo Soundtrack?
Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.
"Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.





