Banda sonora DIGGER Cosmo Sheldrake

Aquí están los detalles de la banda sonora DIGGER Cosmo Sheldrake editada por Mutant.

Descubre Digger soundtrack y todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que incorporamos muchas ediciones de bandas sonoras de Mutant, las escuchamos, hacemos una valoración y os las enseñamos.

Digger

Original Motion Picture Soundtrack MBM-129


Digger soundtrack Cosmo Sheldrake
Made by Mutant

Edición LP en vinilo de 140 gramos "eco vinyl""

También edición en CD

Precio: 38,95 euros

Cosmo Sheldrake mete pájaros, ballenas y petróleo dentro de la misma partitura

Algunos compositores que, al recibir una película sobre una catástrofe ecológica, empiezan buscando una orquesta.

Cosmo Sheldrake empezó escuchando a un ruiseñor.

digger logo title

Alejandro González Iñárritu necesitaba encontrar una música para Digger, su comedia negra de proporciones deliberadamente desmesuradas protagonizada por Tom Cruise como Digger Rockwell, un magnate cuya ambición termina provocando un desastre que amenaza mucho más que su reputación.

Iñárritu escuchó entonces Nightingale, Pt. 1, una pieza construida por Sheldrake a partir de cantos de aves británicas amenazadas.

Y encontró la puerta.

Digger vinyl soundtrack

Aquella grabación se transformaría después en Avian Elegy, primer corte del álbum y punto de partida para un score donde los instrumentos convencionales conviven con voces procedentes de animales, océanos y ecosistemas reales.

Tiene bastante sentido.

Si la película habla de personas empeñadas en tratar el planeta como materia prima, Sheldrake decide concederle una voz.

Y algunas de esas voces llevan millones de años aquí antes de que apareciera el primer barril de petróleo.

Un Eco Vinyl donde ni siquiera dos copias tienen por qué ser iguales

Mutant ha entendido bastante bien qué edición necesitaba este álbum.

El sello, en colaboración con WaterTower Music, presenta la primera edición física de Digger mediante un LP de 140 gramos fabricado en Eco Vinyl, dentro de una carpeta desplegable confeccionada con papel certificado FSC. Incluso el material impreso sigue ese mismo criterio.

Digger soundtrack vinyl

Hay además una particularidad que resulta muy atractiva para el coleccionista.

El color no es completamente predecible.

Mutant advierte que, debido al propio sistema de producción del Eco Vinyl, cada disco puede presentar variaciones respecto al modelo promocional.

La banda sonora se reparte en dos caras. Trece pistas en la A. Once en la B.

Y ninguna necesidad de inventarse un segundo disco para llenar espacio.

Son algo más de cuarenta minutos de música que caben perfectamente en un solo LP.

Además, Mutant ha preparado una edición en CD, por lo que este debut físico no queda restringido al surco.

Digger soundtrack inside

Avian Elegy: cuatro aves encuentran el tono que Iñárritu llevaba tiempo buscando

La historia de esta partitura empieza antes incluso de Digger.

En Wake Up Calls, publicado en 2020, Cosmo Sheldrake compuso un álbum utilizando exclusivamente grabaciones de aves británicas amenazadas.

Tres años después llegó Wild Wet World, dedicado al océano y construido con sonidos de ballenas, focas, peces, camarones pistola y arrecifes.

Terminaron funcionando como ejercicios preparatorios para el cine.

Iñárritu llevaba tiempo buscando una identidad musical para Digger. La película salta entre registros, espacios, tiempos y niveles de realidad, y el director reconoce que había probado numerosas posibilidades sin terminar de encontrar una que perteneciera verdaderamente a ese mundo.

Movie poster digger

Hasta escuchar Nightingale, Pt. 1.

La pieza tenía algo que le interesaba especialmente con tristeza y ligereza al mismo tiempo, con una cualidad ingenua y ligeramente extraña.

Sheldrake la transformó en Avian Elegy.

Y ahí comenzó todo.

El corte de apertura, de algo más de tres minutos, está construido utilizando grabaciones de ruiseñor, avetoro, mirlo capiblanco y búho chico.

Son parte de la materia musical.

Esa distinción resulta fundamental para entender Digger.

Sheldrake utiliza la naturaleza grabada y la convierte en intérprete.

El pájaro deja de ser algo del ambiente y entra en la partitura.

Y el propio compositor habla de esas grabaciones como otras voces que era importante reconocer teniendo en cuenta el tema central de la película con los costes ecológicos y humanos de la extracción descontrolada de recursos.

Aquí la relación entre forma y argumento es bastante difícil de mejorar.

El hombre extrae petróleo.

El compositor hace exactamente lo contrario.

Escucha lo que ya estaba allí.

digger tom cruise movie poster

La cara A: hacer reír mientras el planeta empieza a ir mal

Después de Avian Elegy, el álbum cambia rápidamente de escala.

Dr. Berg y Calving Glacier son piezas diminutas, ambas por debajo del minuto, antes de que Solarium y Is That a Cow? permitan algo más de desarrollo.

Ese carácter fragmentario atraviesa buena parte de la primera cara.

Sheldrake necesitaba encontrar un tono especialmente complicado ya que la película habla de la devastación ecológica, el poder, el petróleo y la catástrofe, aunque Iñárritu la concibe como una comedia negra absurda.

El compositor lo resume muy bieny es que la música debía ser juguetona y acercarse al absurdo sin perder completamente la compostura.

Eso explica la extraña convivencia de materiales con maderas, metales, sintetizadores, percusión orgánica, guitarra, vibráfono, marimba, piano, arpa, voces...

Y animales que en determinadas piezas participan con el mismo derecho que los músicos humanos.

Los créditos digitales son casi un pequeño inventario del taller de Sheldrake. Él mismo aparece tocando bajo, clarinete, teclados, arpa, flauta, marimba, Mellotron, órgano, percusión, piano, sintetizador, trombón, campanas, violín y otros instrumentos, acompañado por intérpretes como Ewan Bleach en saxofón y clarinete, James Davison en trompeta y fiscorno, Simon Marsh en flauta, Oren Marshall en tuba y maderas, Yusuf Narcin en trombón, Harriet Riley en percusión y vibráfono y Conrad Singh a la guitarra. Daniel Inzani se ocupó además de la orquestación.

Por eso piezas como Grandaddy Oil, Fossil Fools, Ace in the Hole o Amused to Death pueden moverse dentro de una lógica casi caricaturesca sin convertirse simplemente en música cómica.

Hay algo ligeramente descuadrado debajo. Como si los instrumentos estuvieran divirtiéndose en una fiesta organizada dentro de un edificio donde alguien acaba de oler humo.

Poster digger

La sucesión de títulos tampoco intenta esconder la sátira.

Planetary Devastation.

Blah Blah Blah.

Sinking in Chaos.

No parece precisamente una reunión tranquila del consejo de administración.

Blah Blah Blah: cuando los extras dejaron de actuar y tuvieron que aprenderse la partitura

Uno de los detalles más divertidos del proceso está en Blah Blah Blah.

Sheldrake pudo trabajar en la banda sonora mientras la película todavía se rodaba y posteriormente durante el montaje. Eso permitió que parte de la música dejara de ser un acompañamiento posterior y entrara dentro de las propias escenas.

El ejemplo más claro ocurre en la secuencia de la ONU.

El compositor creó un coro formado literalmente por blah blah blahs y pasó un par de días en el rodaje trabajando con los extras, enseñándoles sus partes y buscando cómo conseguir que todos cantaran coordinados.

Hay además pilotos de submarino cantando dentro de la película.

digger póster críticas

El procedimiento encaja de maravilla con el universo de Iñárritu.

Los personajes a través de la música participan en el absurdo.

Y eso introduce una dimensión interesante en una partitura debutante.

Digger es el primer largometraje de ficción que Sheldrake compone, aunque su trabajo previo con improvisación, grabaciones de campo y construcción sonora le permite abordar el encargo sin la obligación de comportarse como un compositor cinematográfico convencional.

De hecho, la productora Mary Parent reconoce que escoger a alguien sin experiencia previa en largometrajes parecía una apuesta arriesgada precisamente porque la película necesitaba una música igual de poco convencional que ella.

Iñárritu contrató a Sheldrake porque llevaba años trabajando fuera de las reglas.

Cara B: cuando el chiste llega a la plataforma petrolífera y deja de hacer tanta gracia

La segunda cara comienza con Did You Drink All That?, seguida por piezas muy breves como Blow It Up y Doesn’t Matter.

Después aparece el gran bloque del álbum.

Oil Rig.

digger cartel

Es, con diferencia, la pieza más extensa de toda la banda sonora y su posición es reveladora.

Hasta entonces, muchas intervenciones musicales apenas han necesitado uno o dos minutos. Oil Rig obliga al disco a detenerse y desarrollar una secuencia considerablemente mayor.

Es también donde la propia terminología del álbum deja de insinuar el problema.

Estamos ya en la infraestructura que sostiene el mundo de Digger Rockwell.

Después llegan Loaves and Fishes, Comfort of Your Unsustainable Lives y Six Million Barrels a Day.

Solo leyendo los títulos puede seguirse el desplazamiento de la sátira.

Abundancia. Comodidad. Consumo. Extracción.

La música tiene entonces que moverse entre dos fuerzas que atraviesan todo el score que son el absurdo humano y las consecuencias físicas de ese absurdo.

Y entonces aparece Drowning.

Aquí Sheldrake vuelve a llevar su filosofía de grabación natural mucho más lejos.

La pieza incorpora sonidos de una ballena jorobada, una escorpina de cuernos largos, unos eglefinos durante el cortejo y la ecolocalización de un cachalote.

La elección es fascinante.

Escuchamos organismos reales formando parte del tejido musical de una película sobre la explotación de sistemas naturales.

Lo que empezó en Avian Elegy con aves termina descendiendo bajo el agua.

Del aire al océano.

La partitura amplía así el número de especies que participan en ella mientras la historia muestra justamente las consecuencias de actuar como si solo importara una.

Cartel digger

Pájaros y ballenas con derechos de autor morales

Hay un detalle pequeño pero extraordinariamente coherente detrás de la publicación.

Cosmo Sheldrake ha decidido destinar un porcentaje de sus propios derechos de autor a EarthPercent como reconocimiento a la aportación de aves, ranas, peces y ballenas utilizadas en la partitura. WaterTower Music realiza además una contribución propia a la organización.

Evidentemente un cachalote no puede aparecer en los créditos reclamando royalties. Sheldrake ha encontrado una alternativa bastante más útil.

La decisión conecta con una constante de su carrera y es tratar los sonidos naturales como material con procedencia, no como una biblioteca gratuita esperando a que alguien pulse "descargar".

En Wake Up Calls, las aves eran prácticamente los intérpretes principales.

En Wild Wet World, el océano proporcionaba buena parte del material.

En Digger, ese método entra directamente en una narración sobre extracción.

La contradicción habría sido demasiado grande si el compositor hubiese utilizado decenas de voces animales y después las hubiera tratado como simple materia prima.

Así que hace exactamente lo contrario que Digger Rockwell. Reconoce de dónde proceden. Y devuelve algo.

digger poster

Avian Elegy Reprise: después de la catástrofe, los pájaros siguen ahí

La parte final del disco se estrecha.

Después de Drowning llegan Judy, Ifs, Possibles and Coulds y finalmente Avian Elegy Reprise.

La última pieza dura poco más de un minuto.

Y la estructura circular tiene mucho sentido.

La partitura había empezado encontrando su identidad en las aves.

Después atravesó petróleo, grandilocuencia empresarial, Naciones Unidas, catástrofe planetaria, plataformas, consumo y océanos.

Finalmente vuelve al origen.

Ya sabemos qué significa. No hace falta que el regreso ocupe otros tres minutos.

El título Reprise permite además recordar que Avian Elegy no nació originalmente dentro de esta película. Procede de la transformación de una pieza anterior de Sheldrake, y fue precisamente esa música preexistente la que hizo que Iñárritu encontrara por fin el camino hacia su score.

El círculo se cierra dos veces. Dentro del álbum. Y fuera de él.

digger tom cruise poster

Ecos de Partitura

Resulta fácil presentar Digger como un giro radical en la carrera de Cosmo Sheldrake por tratarse de su primer largometraje de ficción.

Musicalmente, ocurre casi lo contrario.

La película parece haber encontrado un lugar donde muchas de sus obsesiones anteriores podían convivir.

Sheldrake es multiinstrumentista, improvisador, productor y grabador de campo, además de haber estudiado antropología. Sus discos llevan años moviéndose entre canción, electrónica, voces transformadas, instrumentos acústicos y sonidos recogidos fuera del estudio.

Wake Up Calls convirtió aves amenazadas en composición.

Wild Wet World hizo lo propio con ambientes submarinos y criaturas marinas.

Eye to the Ear continuó ese interés por todo aquello que normalmente escuchamos como fondo y no como protagonista.

Por eso Digger necesitaba que trasladara esa forma de escuchar a la imagen.

El propio Iñárritu cuenta que la película atravesaba tantos registros, tiempos y realidades que ninguna de las posibilidades musicales que probaba terminaba de funcionar. Fue la cualidad contradictoria de Nightingale (triste, ligera, ingenua y extraña al mismo tiempo) la que finalmente le dio una orientación.

A partir de ahí, Sheldrake trabajó durante aproximadamente un año y medio sobre la película, en contacto con el rodaje y el montaje. Daniel Inzani organizó las sesiones y preparó los arreglos. Lexx Dromgoole mezcló el álbum y Guy Davie realizó la masterización.

La duración relativamente breve de muchos cortes tampoco debería confundirse con falta de desarrollo.

Aquí la identidad nace muchas veces del timbre.

digger MOVIE POSTER

Una madera puede dialogar con un pájaro.

Un metal puede adquirir una cualidad deliberadamente grotesca.

La percusión puede conservar algo corporal.

Una ballena puede integrarse en la misma pieza que un sintetizador sin convertirse en efecto decorativo.

La frontera entre el instrumento, el animal y el sonido procesado empieza a perder importancia.

Todo sirve para construir el mismo mundo.

Y eso explica por qué esta partitura puede resultar juguetona y amenazante a la vez.

Las aves no saben que están dentro de una comedia negra. El cachalote tampoco.

Nosotros sí.

Ahí está parte de la incomodidad.

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    Otras preventas y lanzamientos de Mutant

    Whistle soundtrack Doomphonic
    Widow's Bay soundtrack David Fleming
    28 Years Later The Bone Temple soundtrack Hildur Guðnadóttir
    Predator Badlands vinyl soundtrack Sarah Schachner y Benjamin Wallfisch

    ¿Por qué nace Todo Soundtrack?

    Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.

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    "Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.

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