Banda sonora PROJECT HAIL MARY Daniel Pemberton
Aquí están los detalles de la banda sonora de PROYECTO SALVACIÓN (PROJECT HAIL MARY Daniel Pemberton) editada por Mutant.
Descubre Project Hail Mary soundtrack y todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que incorporamos muchas ediciones de bandas sonoras de Mutant, las escuchamos, hacemos una valoración y os las enseñamos.
Project Hail Mary
The Complete Amazon MGM Studios Soundtrack MBM-098A


Edición 4xLP en vinilos de 140 gramos, 3 de color oro y 1 zoetrope
Incluye folleto de 16 páginas con notas del compositor Daniel Pemberton, alfombrilla para el tocadiscos y parche
Precio: 125,95 euros
Fecha de salida: Agosto de 2026
Daniel Pemberton convierte la ciencia ficción en una cuestión de esperanza
Mutant nos prepara una edición física de gran formato para Project Hail Mary, la nueva colaboración de Daniel Pemberton con Phil Lord y Christopher Miller tras el terreno fértil que compartieron en la saga Spider-Verse.

La propuesta gira alrededor de una idea muy clara y es una historia cósmica de escala enorme que, en el fondo, depende de algo mucho más frágil y reconocible, el cuerpo humano y la posibilidad de confiar en otro ser vivo cuando todo lo demás se ha roto.

Una edición física hecha para quedarse abierta sobre la mesa
La caja no se limita a reunir música. Está planteada como una pieza de coleccionismo de las que piden tiempo.
Por un lado, incluye la partitura ampliada de Pemberton repartida en tres vinilos dorados de 140 gramos, con unos quince minutos de material que no aparece en otros formatos.

Por otro, suma un cuarto disco con el álbum original de la película y sus canciones integradas en la narración, prensado en un zoetrope exclusivo diseñado por Drew Tetz.
A eso se añaden un libreto de 16 páginas con notas del propio compositor, un parche exclusivo y un extra inspirado en el universo visual de la película.

Es, en otras palabras, una edición pensada para quienes entienden que ciertas bandas sonoras necesitan un espacio especial en la colección.
Hay un detalle importante y es que el cuarto disco todavía no tiene repertorio anunciado. Esa ausencia, refuerza la sensación de que estamos ante un lanzamiento concebido como un evento en si mismo y no como una simple edición.

De un grifo que gotea a una amistad entre especies
Lo más llamativo del trabajo de Pemberton está en el punto de partida. Para construir la identidad musical de Project Hail Mary, el compositor se apoyó en materiales tangibles, madera, metal, cristal, agua, palmas y voces.
Incluso partió del sonido de un grifo chirriante, grabado y transformado hasta convertirlo en una célula frágil, inestable, casi tímida. A partir de ahí la música crece del mismo modo que lo hace la historia, desde el aislamiento hacia la conexión.

En la primera parte del recorrido, cortes como Ryland Grace, Cognition Assessment, Last Man On Ship, Space Dots, Water Based o Humanity presentan una partitura que todavía se mueve con cautela, como si midiera el vacío a su alrededor.
Luego empiezan a aparecer señales de apertura en Prepare For Cut Off, Petrova Line, Erratic Maneuver Detected y The Message, donde el relato deja de ser únicamente supervivencia y empieza a convertirse en búsqueda.

Ahí entra en juego el corazón del álbum. Temas como Barrier Language, Anybody Home?, Connection, Learning To Communicate y Finding Rocky Voice no están ahí por casualidad. La música de Pemberton entiende que el gran hallazgo de la película es el momento en que dos inteligencias distintas consiguen crear un terreno común.
Más adelante, Rocky Moves In, Grace Has Mate, Life is Reason o Grace Go Home empujan esa relación hacia una zona cada vez más cercana, hasta que el último tramo del score, con Rocky Sacrifice, Wake Up Buddy, Captured, Goodbye My Friend, Believe in the Hail Mary y Project Hail Mary (Credits), termina de convertir lo que empezó como una soledad técnica en algo mucho más amplio.

Ecos de partitura
Dentro de la filmografía de Daniel Pemberton, Project Hail Mary parece una continuación natural de su interés por los mundos sonoros con identidad fuerte, aunque aquí el enfoque es menos lúdico y más orgánico que en sus trabajos con Lord y Miller anteriores.
Hay una voluntad muy marcada de construir materia musical desde lo físico, desde lo imperfecto, desde lo que suena a mano, a objeto real. Y eso le sienta muy bien a una película que quiere acercarse a la vulnerabilidad humana.

También se percibe algo que Pemberton maneja muy bien cuando da en el clavo y es la capacidad de hacer que una gran premisa se sostenga sobre un detalle minúsculo. En Project Hail Mary, ese detalle puede ser una voz manipulada, una percusión hecha con el cuerpo o una célula rítmica nacida de un ruido doméstico.
Al final, esa es la verdadera fuerza de la partitura, que consigue sonar nueva sin perder cercanía y sin dejar de ser cálida.
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¿Por qué nace Todo Soundtrack?
Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.
"Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.





