Banda sonora SLASHERS Martin Gauthier
Aquí están los detalles de la banda sonora de SLASHERS Martin Gauthier editada por Terror Vision.
Descubre Slashers soundtrack y todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que incorporamos muchas ediciones de bandas sonoras de Terror Vision, las escuchamos, hacemos una valoración y os las enseñamos.
Slashers
Original Motion Picture Soundtrack


Edición LP en diferentes variantes
Remasterizada por Nick Bassett y prensada en Graveface Press
Precio: 24,99 $
Fecha de salida: Ya disponible
Martin Gauthier y la sátira sonora de Slashers
Cellar Dweller, la filial más oscura y selecta de Terror Vision, presenta por primera vez en formato físico la banda sonora de Slashers, la sátira slasher dirigida por Maurice Devereaux en 2001.

Enmarcada como un macabro reality japonés en el que los concursantes deben sobrevivir ante psicópatas en directo para ganar millones, la película funciona como espejo de una televisión sin escrúpulos.
Zapping salvaje y ritmo asesino
La música compuesta por Martin Gauthier acierta de lleno en esa esquizofrenia tonal que define la película.

Su partitura oscila con intención entre jingles de programa basura, techno industrial, sintetizadores crudos con sabor Carpenter y un minimalismo desquiciado que recuerda por momentos a los Dust Brothers o al Manfredini más paródico.
Este vaivén entre lo lúdico y lo sombrío le otorga una personalidad inesperada que funciona tanto dentro como fuera del film.

El resultado es un collage que refleja con mordacidad los vaivenes de Slashers, y que no teme abrazar la ironía sin perder un ápice de tensión. En vinilo, este caos sonoro se transforma en objeto de culto.
Ecos de partitura
Slashers bebe sin pudor del cine de horror de los 80, pero también del lenguaje de la televisión basura y los videojuegos de combate. El trabajo de Gauthier, aunque anclado en el sintetizador, no es puramente retro, ya que conecta más con una crítica cultural que con la nostalgia.

A diferencia de partituras más tradicionales dentro del slasher, esta evita melodías reconocibles para sumergirse en una lógica de impacto, casi como si cada pista fuese un aviso publicitario encubierto del programa.
En su forma y fondo, Slashers recuerda a los experimentos de Richard Band con tono autoparódico y estructura fragmentada, pero lo lleva más lejos en su sentido deconstructivo. En ese sentido, el vinilo rescata no solo una banda sonora olvidada.
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¿Por qué nace Todo Soundtrack?
Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.
"Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.





