Banda sonora SALITRE Aránzazu Calleja

Aquí están los detalles de la banda sonora de SALITRE Aránzazu Calleja editada por Plaza Mayor Company.

Descubre todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que incorporamos y escuchamos muchas ediciones de bandas sonoras, las escuchamos, hacemos una valoración y os las enseñamos.

Salitre

Banda Sonora Original


Salitre soundtrack Aránzazu Calleja
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Aránzazu Calleja convierte el nido vacío en una casa que empieza a criar caparazón

Hay madres que viven mal cuando sus hijos abandonan el hogar.

Maite tiene un problema ligeramente mayor.

Su hija Nerea quiere marcharse a Barcelona para estudiar arte, el vivero de marisco que sostiene su rutina empieza a llenarse de señales extrañas y un cangrejo de procedencia nada tranquilizadora parece dispuesto a demostrar que el síndrome del nido vacío puede empeorar considerablemente cuando al nido le salen patas.

Salitre logo title

Salitre, primer largometraje de Norma Vila, lleva el miedo a perder a un hijo hasta el terreno del terror psicológico y corporal. Maite, interpretada por Nagore Aranburu, ha construido su existencia alrededor de Nerea y de una cetárea excavada frente al mar. Cuando la joven encarnada por Haizea Carneros decide empezar una vida fuera de allí, esa estructura aparentemente firme comienza a descomponerse.

Primero dentro de Maite.

Después dentro de la casa.

Y finalmente resulta difícil saber dónde termina una cosa y empieza la otra.

Aránzazu Calleja se mete precisamente en esa grieta.

Su álbum dura poco más de media hora y está compuesto por 23 piezas, muchas extraordinariamente breves. Lejos de parecer un problema, esa fragmentación encaja con una mujer cuya percepción va perdiendo estabilidad a medida que crece su miedo.

Salitre Norma Vila

La música no necesita instalarse siempre durante cuatro minutos.

A veces bastan veinte segundos para que algo aparezca al otro lado de la pared.

Veintitrés cortes y una partitura que rara vez permanece quieta

Hay una cifra que explica bastante bien la estructura del álbum: 12 de sus 23 pistas duran menos de un minuto y medio.

La media ronda apenas el minuto y medio por corte.

Eso convierte Salitre en una partitura de intervenciones rápidas, señales, interrupciones y pequeñas contaminaciones, frente a un puñado de piezas extensas donde Calleja sí dispone de tiempo para desarrollar el deterioro psicológico.

La diferencia importa.

Salitre scene

Encontramos miniaturas como Fascinación de 24 segundos, Alergia de 17 o Criatura 2, apenas 20 segundos. En el extremo contrario aparecen El mensaje que no llega con 3:20, Cesárea con 2:36 y, por encima de todas, los 4:55 de La mujer cangrejo.

La distribución sugiere dos comportamientos musicales.

Por un lado está la intrusión con pequeños cortes que pueden entrar en la película, alterar el estado de una escena y desaparecer antes de acomodarse.

Por otro aparecen los grandes bloques donde esa inquietud ya no puede resolverse con un aviso y necesita crecer.

La criatura entra poco a poco.

Cuando finalmente ocupa casi cinco minutos de álbum, ya no parece una visita.

Salitre movie scene

Ixil Ixilik y el silencio antes de que algo empiece a moverse

El primer corte dura 2:51 y se titula Ixil Ixilik.

Muy en silencio.

Una forma magnífica de comenzar una película cuya protagonista va a llenar ese silencio con su propio miedo.

Calleja coloca inmediatamente después Criatura, de solo 32 segundos. La oposición entre ambas duraciones resulta reveladora porque el álbum empieza concediendo espacio al estado previo y presenta después aquello que lo perturba mediante una aparición mínima.

Movie scene Salitre

No hace falta enseñar demasiado.

De hecho, probablemente convenga exactamente lo contrario.

Reparto vuelve a superar los dos minutos antes de que Fascinación comprima otra vez el discurso hasta apenas 24 segundos.

Ese movimiento (expansión, corte, expansión, corte) empieza a definir una escucha donde resulta difícil encontrar estabilidad. Musicalmente, una estructura así puede funcionar muy bien para el terror psicológico porque impide que nos acomodemos en una única respiración.

Escena de la película Salitre

Y entonces llegamos a La casa vacía.

Solo dura 1:02.

Pero el título introduce uno de los grandes espacios de la película.

Hasta entonces hablábamos de Maite, Nerea y una criatura.

Ahora entra la casa.

Y ya no volverá a comportarse como simple escenario.

Scene Salitre

De La casa vacía a La casa contaminada o cuando el decorado empieza a enfermar con Maite

La secuencia central de títulos permite observar algo especialmente interesante y es que Calleja convierte progresivamente el espacio doméstico en extensión física del conflicto entre madre e hija.

Primero tenemos La casa vacía.

Después aparecen Langostas muertas, El domingo y La pared se abre.

La lógica va desplazándose desde la ausencia hacia la anomalía material.

Una casa vacía produce miedo porque falta alguien.

Salitre poster

Una pared que se abre produce miedo porque aparece algo que nunca debería haber estado dentro.

Después llega Viaje nocturno, seguido por uno de los primeros grandes desarrollos del álbum, El mensaje que no llega, con 3:20.

La posición de esta pieza resulta muy significativa.

La película gira alrededor de una madre aterrorizada ante la posibilidad de perder el contacto con su hija. El título ya contiene una ausencia que es esa comunicación esperada que nunca se produce.

Y Calleja le concede más del doble de tiempo que a la mayoría de pistas circundantes.

Por su colocación y duración, parece uno de esos momentos donde la amenaza deja de necesitar monstruos visibles. Basta con esperar una respuesta.

El teléfono callado puede hacer perfectamente el trabajo.

Después encontramos Caos en el vivero, devolviendo la perturbación al espacio donde Maite trabaja y vive, antes de llegar al verdadero centro de gravedad del disco.

La mujer cangrejo.

Casi cinco minutos.

La partitura acaba de dejar de dar pequeños golpes en la puerta.

salitre movie poster

La mujer cangrejo y casi cinco minutos para que madre y monstruo empiecen a compartir cuerpo

La mujer cangrejo es, con diferencia, la pieza más larga del álbum.

Y el título ya no separa a la criatura del personaje.

No tenemos "el cangrejo".

Tenemos una mujer convertida musicalmente en otra cosa.

Aquí está una de las ideas más fértiles de Salitre y es que el horror corporal permite transformar un conflicto psicológico en materia. Maite teme perder a Nerea y esa necesidad de retenerla empieza a adoptar una forma física, hasta que la presencia sobrenatural y su propia obsesión dejan de resultar fácilmente separables. La sinopsis oficial llega a describir al extraño cangrejo como algo que empieza a devorar la mente de Maite desde dentro.

Que Calleja reserve 4:55 para esta pieza frente al carácter fragmentario del resto del álbum sugiere un cambio de fase.

Los síntomas podían expresarse mediante segundos.

La transformación necesita minutos.

Después llega Un vestido precioso, de solo 49 segundos.

El contraste es casi incómodo.

Pasamos del corte más desarrollado de todo el álbum a un título doméstico y aparentemente amable. Y justo después reaparece la idea inicial mediante Ixilik, ahora con 2:07.

Silencio otra vez.

Pero difícilmente puede ser el mismo silencio que escuchábamos al comienzo.

Ahí aparece una de las lecturas más sugerentes del programa.

Ixil Ixilik abre cuando todavía desconocemos lo que está creciendo.

Ixilik llega después de La mujer cangrejo.

La palabra vuelve.

El contexto la ha deformado.

Así funciona una buena recurrencia temática incluso antes de conocer cada detalle de su instrumentación, ya que un mismo concepto colocado en otro punto de la historia adquiere otro peso.

Y después del segundo silencio llega La casa contaminada.

La progresión queda escrita prácticamente en los títulos:

Casa vacía.

Mujer cangrejo.

Silencio.

Casa contaminada.

Ya no estamos intentando impedir que algo entre.

Está dentro.

El cerrojo, La herida y Cesárea: el terror termina hablando el lenguaje de la maternidad

La última parte del álbum se vuelve todavía más física.

El cerrojo introduce encierro.

La herida introduce daño corporal.

¿Te gusta? mantiene una inquietante apariencia de normalidad.

Después llegan Ensoñación, Alergia y Maite y Nerea enfermas.

La terminología ha cambiado claramente.

Al comienzo del álbum predominaban espacios, momentos y primeras anomalías.

Ahora encontramos cuerpo, enfermedad, encierro y deterioro compartido.

Que madre e hija aparezcan finalmente unidas dentro del mismo título (Maite y Nerea enfermas) resulta especialmente revelador. El miedo de Maite consiste precisamente en que ambas dejen de ser una unidad. Su obsesión intenta evitar la separación hasta el punto de convertir la relación en algo insano.

La tracklist acaba formulándolo de la manera más sencilla posible.

Las dos están enfermas.

Y entonces aparece Cesárea.

Es la segunda pieza más extensa de este último tramo y uno de los títulos más cargados de todo el disco.

Una cesárea es nacimiento.

También es corte.

Separación física.

Una madre y un hijo que dejan de ocupar el mismo cuerpo.

Colocarla casi al final de una película sobre una mujer incapaz de aceptar que su hija debe abandonar su órbita tiene una fuerza simbólica extraordinaria.

No necesitamos atribuirle instrumentos que desconocemos para leer esa función.

Basta observar dónde está.

La historia comenzó con Nerea intentando marcharse.

La música llega al final utilizando una palabra que implica separar físicamente aquello que llevaba meses unido.

Después queda únicamente Criatura 2.

Veinte segundos.

La criatura que apareció en el segundo corte regresa en el vigésimo tercero.

Otra estructura circular.

Al comienzo era una interrupción.

Al final es una coda.

Y veinte segundos pueden resultar más inquietantes que un gran cierre si lo que dejan claro es que quizá aquello no haya desaparecido del todo.

Aránzazu Calleja sabe perfectamente qué ocurre cuando el horror empieza dentro de casa

Salitre encaja de manera natural dentro de una trayectoria donde Aránzazu Calleja ha pasado repetidamente por territorios oscuros sin escribir siempre el mismo tipo de música.

Está El hoyo, donde la propia estructura vertical y cerrada de la película condicionaba cualquier idea de espacio.

Está Akelarre, compuesta junto a Maite Arroitajauregi, trabajo por el que ambas recibieron el Goya y el Premio Platino a Mejor Música Original.

Está Irati, nuevamente junto a Arroitajauregi, con un universo mítico muy diferente.

Y está la reciente Maspalomas, que le proporcionó candidaturas a los Goya, Feroz y Platino. Calleja es además violinista, formada en Bellas Artes, el Taller de Músics de Barcelona y Berklee.

Ecos de partitura

Quizá lo más interesante de Salitre sea precisamente que el monstruo necesita muy poco espacio musical para existir.

El álbum reserva muchas de sus duraciones largas para estados psicológicos y transformaciones, mientras las apariciones más directas pueden resolverse en fragmentos diminutos.

Criatura: 32 segundos.

Fascinación: 24.

La pared se abre: 50.

La herida: 36.

Alergia: 17.

Criatura 2: 20.

La amenaza entra mediante pinchazos.

Los sentimientos difíciles necesitan quedarse.

El mensaje que no llega supera los tres minutos.

La mujer cangrejo casi alcanza cinco.

Cesárea llega a dos y medio.

Ese reparto puede decirnos bastante sobre las prioridades de Calleja.

El terror de Norma Vila no parece interesado únicamente en preguntar qué hay en la casa.

Pregunta qué ocurre dentro de Maite cuando comprende que su hija tiene derecho a irse.

Por eso el arco entre La casa vacía y La casa contaminada resulta tan importante. El espacio empieza describiendo una futura ausencia y termina convertido en organismo enfermo. Y alrededor de ese recorrido, Calleja repite conceptos (ixilik, criatura) mientras se va sustituyendo lo cotidiano por una terminología cada vez más corporal.

Casa.

Pared

Vivero.

Mujer cangrejo.

Contaminación.

Herida.

Alergia.

Enfermedad.

Cesárea

Criatura.

No parece una sucesión accidental.

Es una historia de maternidad narrada como infección.

Ahí la experiencia previa de Calleja con el fantástico ayuda, pero Salitre parece buscar una vía bastante distinta a El hoyo o Irati. Aquí la escala está pegada al vínculo entre dos personas. Incluso cuando aparece una criatura, el monstruo principal sigue teniendo algo terrible: amar a alguien hasta no dejarle marcharse.

Plaza Mayor Company recoge ese recorrido en poco más de 34 minutos, por ahora exclusivamente en digital. No consta edición física y sería especialmente interesante conocer más adelante una ficha musical completa que nos permitiera entrar también en la instrumentación, intérpretes y métodos de Calleja para construir esa contaminación.

De momento tenemos algo bastante elocuente.

Un álbum que empieza pidiendo silencio.

Una casa que enferma.

Una madre que desarrolla caparazón.

Y una pieza titulada Cesárea justo antes de que la criatura vuelva por última vez.

Nerea quiere abandonar el nido.

Después de escuchar esta banda sonora, quizá convenga que cierre bien la puerta al salir.

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    ¿Por qué nace Todo Soundtrack?

    Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.

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    "Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.

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