Banda sonora SUPERGIRL Claudia Sarne
Aquí están los detalles de la banda sonora de SUPERGIRL Claudia Sarne editada por Mutant.
Descubre Supergirl soundtrack y todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que incorporamos muchas ediciones de bandas sonoras de Mutant, las escuchamos, hacemos una valoración y os las enseñamos.
Supergirl
Original Motion Picture Soundtrack MBM-105A


Edición 2xLP en vinilo de color de 140 gramos con la cara D impresa
Arte de Bilquis Evely
Precio: 42,95 euros
Fecha de salida: 25 septiembre de 2026
Supergirl: Claudia Sarne despega en vinilo con Kara, Krypto y una cara D impresa
Hay heroínas que llegan al cielo con una capa perfectamente planchada. Kara Zor-El parece venir de otro lugar, más herida, más rabiosa, más luminosa cuando menos ganas tiene de serlo.

Supergirl, la nueva película de DC Studios dirigida por Craig Gillespie, coloca a la prima de Superman en una aventura donde el músculo superheroico convive con la pérdida, la rebeldía, el humor cósmico y una historia de amor muy poco convencional entre Kara y Krypto.
Porque sí, en este universo puedes cruzarte con Lobo, Krem y una amenaza espacial… pero el perro sigue teniendo derecho a robarse el plano.

Mutant presenta el estreno físico de la banda sonora original compuesta por Claudia Sarne. La edición llega en doble vinilo de color de 140 gramos, con arte de Bilquis Evely y una cara D impresa, además de edición en CD.
Un lanzamiento especialmente significativo ya que Sarne se convierte con Supergirl en la primera mujer en firmar la música de un largometraje de DC, y lo hace con una partitura que, por lo que ella misma ha explicado, no quería limitarse a vestir la aventura.
Tenía que hablar de la vida interior de sus personajes.

Dos vinilos de color para una heroína que no vuela en línea recta
La edición de Mutant tiene ese tipo de planteamiento que mira de frente al coleccionista: 2 LP de 140 gramos, vinilo de color, cara D impresa, portada de Bilquis Evely y edición paralela en CD. No es un detalle menor que la cuarta cara sea impresa, porque convierte el disco en un objeto más visual, casi en una pieza de exposición cuando termina la música.
El arte de Bilquis Evely añade otro punto de interés. Evely es una dibujante muy ligada a la imagen moderna de Supergirl, especialmente por su trabajo en el universo de Woman of Tomorrow. Su presencia en la edición física conecta el disco con la raíz gráfica del personaje, con esa Kara de ciencia ficción áspera, belleza extraña y viaje por los márgenes del cosmos.

No estamos ante una portada genérica de superhéroes mirando al horizonte. Hay una voluntad clara de que el vinilo dialogue con la sensibilidad visual del personaje.
El formato también favorece la escucha. La música se reparte en tres caras sonoras y reserva la cuarta para el diseño impreso. Eso obliga a una estructura concentrada: seis cortes en la cara A, siete en la cara B y seis en la cara C.

La banda sonora se presenta como una travesía compacta por los grandes ejes de la película: Kara, Krypton, Argo, Lobo, Krem, Ruthye, Clark, Krypto y ese espacio exterior donde la épica siempre parece venir acompañada de algún golpe contra una pared.
Claudia Sarne y una fiebre superheroica con bajo sucio
La propia Claudia Sarne ha descrito el proceso como un "sueño febril salvaje", y la frase encaja muy bien con lo que promete el disco. La compositora habla de líneas de bajo sintetizado sucias, secuencias electrónicas, grandes piezas orquestales temáticas y pasajes de piano solitario.

Esa mezcla resulta especialmente atractiva para una película que parece pedir varias temperaturas a la vez con devastación, rebeldía, idealismo, nihilismo, terror y afecto.
La trayectoria de Sarne ha estado marcada por el trabajo con texturas electrónicas, escritura para pantalla y una relación muy física con el sonido. Créditos como The Book of Eli, Triple 9, Shining Girls, Earthquake Bird o The Yogurt Shop Murders hablan de una compositora acostumbrada a moverse entre tensión, atmósfera, diseño sonoro y drama.

En Supergirl, ese bagaje puede resultar muy valioso, porque Kara no parece una heroína de fanfarria limpia y sonrisa automática. Su mundo pide rugosidad.
La tracklist confirma esa amplitud de registro. Supergirl Suite abre el álbum como carta de presentación, seguida por Bar Fight, Krypton Destroyed, Argo, Pt. 1, Argo, Pt. 2 y Cat and Mouse Hunt. Sarne parece partir de una Kara marcada por lo que queda atrás, antes de lanzarla al espacio con toda la carga que eso implica.

Kara, Ruthye, Lobo, Krem y Krypto: una familia bastante complicada
La cara B entra en la zona más salvaje del álbum. Silent Scream, Lobo, Krem, The Battle, Flying Through Space, Sklarian Raiders y Vigilantes (Space Cowgirls) parecen reunir el costado más desatado de la película con amenaza, combate, viaje espacial, forajidos cósmicos y ese sabor de western galáctico que tan bien puede funcionar en el universo de Supergirl.
Vigilantes (Space Cowgirls) suena ya, desde el título, como si alguien hubiera metido una guitarra polvorienta en una nave y hubiera decidido que el vacío también necesitaba actitud.

Lobo merece mención aparte. El personaje trae consigo una energía nihilista, bruta y excesiva, justo el tipo de presencia que puede empujar a la música hacia texturas más agresivas. Si Kara lleva dentro devastación y rebeldía, Lobo puede funcionar como choque, ruido, suciedad y humor negro
Frente a él, Krem aparece asociado al terror, un tipo de amenaza que Sarne tendrá que diferenciar del simple villano de manual.

La cara C parece girar hacia el corazón del relato. The Cave, Supergirl, Poisoned, Ruthye, Clark’s Apartment y Reunited colocan la música en un terreno más íntimo. Ahí están Ruthye, el vínculo con Clark, la vulnerabilidad de Kara y probablemente la parte más afectiva de una película que, según la compositora, se ordena alrededor de la historia de amor entre Kara y Krypto.
Ese detalle es precioso porque aparta el foco del romance habitual y lo coloca en una relación de compañía, lealtad y resistencia. A veces una capa pesa menos cuando tienes un perro al lado.

Ecos de partitura
Dentro del universo musical de DC, Supergirl llega en un momento interesante. Durante años, las adaptaciones de estos personajes han estado asociadas a grandes temas heroicos, masas orquestales y gestos de enorme tamaño. Claudia Sarne entra por otra puerta con sintetizadores ásperos, piano melancólico, orquesta temática y una atención especial a las grietas de los personajes.
La épica sigue ahí, claro, pero no parece construida desde la estatua. Más bien desde la herida.

También resulta inevitable pensar en el contraste con Superman. El personaje de Kara siempre ha vivido a la sombra de un símbolo más grande, más estable, más luminoso en apariencia. Supergirl necesita música propia, una identidad que no parezca derivada ni prestada.
En ese sentido, la combinación de electrónica sucia, orquesta amplia y momentos de piano puede ser una forma muy inteligente de separar su voz ya que Kara comparte el mito, pero no comparte las mismas cicatrices.

La presencia de Bilquis Evely en el arte del vinilo refuerza esa lectura. Esta no es una Supergirl tratada como simple extensión de una marca. La edición parece mirar hacia una heroína de viaje duro, de ciencia ficción polvorienta, de afectos raros y conflictos que no se solucionan levantando el puño en el momento correcto.
Sarne tiene ahí un terreno fértil con música para una heroína, sí, pero también de exilio, furia y compañía animal.

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¿Por qué nace Todo Soundtrack?
Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.
"Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.





