Banda sonora BATTLESTAR GALACTICA Stu Phillips

Aquí están los detalles de la edición de BATTLESTAR GALACTICA Stu Phillips editada por Intrada Records.

Descubre todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que incorporamos muchas ediciones de bandas sonoras de Intrada, las escuchamos, hacemos una valoración y os las enseñamos.

Battlestar Galactica

The Classic Series Soundtrack Collection ISC 523


BATTLESTAR GALACTICA THE CLASSIC SERIES SOUNDTRACK COLLECTION Stu Phillips
intrada records logo

Edición 8xCD en una caja de cartón brillante

Libreto de 52 páginas con prólogo de Mike Matessino y extensas notas escritas por John Takis

Precio: 139,99 $

Stu Phillips recupera nueve horas de una galaxia que la televisión nunca había escuchado así

Antes de que alguien pronunciara "So say we all", antes de Bear McCreary, antes incluso de que los Cylons descubrieran que podían resultar considerablemente más inquietantes sin aquel ojo rojo moviéndose de lado a lado, hubo una fanfarria.

Y vaya fanfarria.

Battlestar Galactica soundtrack logo

Battlestar Galactica llegó a la televisión estadounidense en 1978 con ambiciones que desbordaban con bastante entusiasmo el tamaño habitual de la pequeña pantalla. Naves, imperios, planetas, batallas, religión, romance, western, conspiraciones y una flota de supervivientes buscando la Tierra necesitaban una música que tampoco pareciera televisiva.

Stu Phillips entendió la misión desde el comienzo.

Décadas después afirmaría que Battlestar Galactica había sido el proyecto del que se sentía más orgulloso de toda su carrera y explicaría también uno de sus métodos de trabajo y es que cuando podía, escribía primero el tema principal y después lo integraba dentro de la partitura. En Galactica aquel procedimiento encontró un terreno gigantesco donde desarrollarse.

Battlestar Galactica Original Soundtrack Album Cover Stu Phillips

Intrada había recuperado gran parte de ese universo entre 2011 y 2012 mediante cuatro volúmenes, todos agotados desde hace tiempo. La nueva caja no se limita a meterlos juntos dentro de cartón nuevo. Regresa a las fuentes, incorpora material encontrado posteriormente, reorganiza el archivo y añade episodios que entonces todavía tenían música esperando en las bóvedas de Universal.

En otras palabras, el Galactica musical que conocíamos ya era enorme.

Resulta que todavía quedaban compartimentos sin abrir.

Battlestar Galactica Original Soundtrack Album Flipper Cover Stu Phillips

Ocho discos, cinco estuches y un libro de 52 páginas para guardar la flota

Intrada no ha tratado esta edición como una simple recopilación de compactos.

Los ocho discos se distribuyen en cinco estuches dentro de una caja exterior de cartón brillante diseñada por Joe Sikoryak. Separado de ellos aparece un libro de 52 páginas, con nueva portada desplegable de Paul Shipper, prólogo de Mike Matessino y un estudio ampliado de John Takis que vuelve sobre las partituras publicadas anteriormente e incorpora nuevos comentarios de Stu Phillips sobre su creación.

El primer estuche, dedicado en buena medida al álbum de MCA de 1978, utiliza además reproducciones reversibles de carteles originales de Galactica y conserva textos de Glen A. Larson y Phillips. El resto de libretos reúne fotografías, arte conceptual y material promocional de la serie. La dirección artística corresponde a Kay Marshall, con aportaciones de Stéphane Coedel.

Battlestar Galactica quad movie poster

Es uno de esos casos donde el papel importa casi tanto como el policarbonato.

Porque nueve horas de música sin contexto podrían convertirse rápidamente en una excavación arqueológica con demasiados pasillos. Un libreto de 52 páginas permite situar cuándo se escribió cada bloque, qué material se reutilizó, qué se volvió a grabar y cómo Phillips transformaba su tema principal según la historia de cada semana.

Y después está el propio orden de los discos.

El primero preserva la experiencia discográfica de 1978.

El segundo reconstruye Saga of a Star World con mucha mayor amplitud.

BATTLESTAR GALACTICA THE CLASSIC SERIES SOUNDTRACK COLLECTION front

Los cinco siguientes atraviesan los grandes episodios de la serie original y varias rarezas.

El octavo termina cruzando el puente hacia Galactica 1980.

Es casi su historia musical colocada cronológicamente delante de nosotros.

Del álbum de 1978 a Saga of a Star World: cómo se construyó el sonido de Galactica

El primer CD resulta especialmente útil porque recuerda cómo conocimos muchos aficionados esta música.

El álbum original de MCA Records tenía poco más de cuarenta minutos y condensaba la experiencia inaugural alrededor de unas cuantas ideas fuertes con la fanfarria de Theme From Battlestar Galactica, la destrucción de las Colonias, el lanzamiento de los cazas, el material asociado a Adama, la amenaza Cylon, el sufrimiento de los supervivientes y finalmente la huida de Carillon.

BATTLESTAR GALACTICA THE CLASSIC SERIES SOUNDTRACK COLLECTION back

Phillips trabaja desde una escritura sinfónica de gran tamaño, con metales muy presentes, cuerdas en movimiento, percusión de acción y una utilización insistente de los temas como puntos de orientación. Esa vertiente expansiva fue tan característica que, décadas después, Bear McCreary describía la grabación original como enorme y deliberadamente grandiosa al adaptarla para la serie de 2004.

Pero reducir todo Galactica a la fanfarria sería perderse buena parte de su interés.

Está Adama’s Theme, mucho más sombrío y reflexivo, que permite a Phillips reducir el tamaño de la galaxia hasta dejar delante a un hombre cargando con la responsabilidad de una civilización superviviente. Una revisión histórica del score destacaba precisamente ese material más grave y austero como uno de los puntos donde mejor funciona su escritura fuera de la acción.

El mismo disco puede pasar del ataque de los Cylons a It's Love, Love, Love, canción del casino de Carillon que aquí aparece también en mezcla alternativa, versión instrumental promocional y versión vocal promocional.

A eso se suma la versión disco del tema principal, cinco minutos y medio capaces de demostrar que incluso una civilización perseguida por robots genocidas tenía que sobrevivir a 1978.

La última rareza del primer disco es bastante más seria para el coleccionista y es la Concert Suite preparada por Phillips para Out of This World de la Boston Pops, grabación dirigida por John Williams. Phillips recordaría años después aquella versión (junto a la de Cincinnati Pops) entre sus interpretaciones favoritas del tema porque ambas partían de sus partituras originales.

Battlestar Galactica Volume Two Cover Stu Phillips

El segundo CD retira la lógica del álbum comercial y despliega Saga of a Star World durante más de una hora.

Ahí resulta mucho más fácil escuchar cómo los motivos se comportaban dentro de la narración. El tema de Galactica puede convertirse en llamada heroica, material de exploración o impulso de lanzamiento. Adama adquiere su zona más humana, los Cylons reciben colores más pesados y amenazantes y Starbuck y Cassiopeia permiten aligerar la escritura.

Y luego aparece toda esa extraña vida musical fuera del score: Ovion Lyre, Outer Space Disco, Sounds Like Paradise, Galactifunk y Electro-Belly.

La futura humanidad, según 1978, aparentemente iba a seguir bailando funk.

Se agradece cierta estabilidad histórica.

Battlestar Galactica Volume Three Cover Stu Phillips

De Kobol al planeta helado: Phillips convierte cada episodio en otro género sin perder la nave nodriza

Los discos 3 y 4 permiten escuchar una de las grandes virtudes de la serie. Battlestar Galactica podía cambiar casi por completo de género de una semana a otra y Phillips debía lograr que siguiera perteneciendo al mismo universo.

Lost Planet of the Gods se interna en un terreno más mítico y espiritual. Títulos como The Abyss, Ancient Writings, The Star of Kobol, Discovery of the Tomb o The Ninth Lord of Kobol revelan una narración menos interesada en persecuciones puras y más en la religión y la historia de las Colonias.

Musicalmente, eso permite que la gran retórica heroica se recoja. Hay más espacio para el misterio, la espera y la revelación, hasta llegar a Serina Dies, uno de esos momentos donde el aparato de aventura debe hacerse a un lado y dejar que la pérdida tenga peso propio.

Battlestar Galactica Volume Four Cover Stu Phillips

El disco 4 cambia completamente el clima con Gun on Ice Planet Zero.

Incluso observando únicamente la estructura de sus piezas se aprecia otra arquitectura. Llegan bloques largos dedicados al entorno hostil, la marcha de los Centuriones, el viaje por el hielo, el laboratorio y el ataque al pulsar. La escritura necesita ahora sostener la marcha, la infiltración y la acción acumulativa, culminando en dos piezas consecutivas de aproximadamente cinco minutos: Getting Closer y Pulsar Destroyed.

Cuando el episodio lo permite, Phillips levanta secuencias de acción de verdadero recorrido sinfónico.

Y justo después aparece The Lost Warrior.

De pronto estamos en un western.

One-Eyed Red Eye, The Hunt, Bootes To Boot Hill y Shoot Out colocan a Apollo dentro de una variación espacial del pistolero solitario. Phillips puede absorber el lenguaje del oeste sin desmontar el universo de Galactica ya que cambia la superficie, pero mantiene debajo la identidad temática.

Movie scene Battlestar Galactica

Esta flexibilidad es una de las razones por las que no tiene demasiado sentido analizar 231 temas uno a uno.

La verdadera historia está en las familias musicales.

Galactica puede ser ópera espacial.

Puede ser western.

Puede ser relato bíblico.

Puede ser melodrama.

Puede ser espionaje.

Y el tema principal continúa funcionando como una guía.

Scene Battlestar Galactica

Starbuck demuestra que incluso el espacio profundo necesita jazz, romance, crimen y algún bar dudoso

El quinto y sexto disco muestran todavía mejor hasta qué punto Phillips tenía que pensar como compositor de serie y no únicamente como autor de una gran película dividida en episodios.

The Long Patrol mezcla la búsqueda, el humor y la aventura de Starbuck.

The Magnificent Warriors vuelve a introducir códigos de western y añade abundante música de fuente: A Smoking Band, Three-Sided Pyramid, Starbuck's Luck y hasta Hospitality Muzak. Son piezas cuyo interés está también en construir la cultura cotidiana de aquel futuro, cómo se entretiene la gente, qué escucha en un local y qué podría sonar mientras alguien juega o bebe.

Eso proporciona al universo una textura que las fanfarrias no pueden ofrecer.

The Young Lords alterna aventura con pasajes más cálidos alrededor de Miri, mientras The Man With Nine Lives introduce un material ahora especialmente valioso porque su música se publica por primera vez en esta caja. Intrada identifica este episodio, junto con Fire in Space, como uno de los grandes estrenos de la edición.

Battlestar Galactica cast

El CD 6 vuelve a cambiar de traje.

Murder on the Rising Star utiliza el vocabulario de misterio e investigación alrededor del juicio de Starbuck. Después, The Hand of God recupera la escala bélica de la serie finalizando con una de las grandes operaciones contra los Cylons.

Y entonces aparece The Return of Starbuck, ya perteneciente a Galactica 1980.

Aquí Phillips vuelve a demostrar que Starbuck requería algo distinto del simple heroísmo. Piezas como I Had A Dream/Starbuck Lives, Perhaps To Sleep, Taking Care Of Angela, Friend Cy o Starbuck's Last Journey dibujan un terreno mucho más solitario y contemplativo.

La música puede dejar atrás la maquinaria militar.

Queda un hombre.

Un planeta.

Una relación extraña con un Cylon.

Y una despedida.

Dentro de una caja tan enorme, estos contrastes importan mucho más que la cantidad de pistas.

Sin ellos, nueve horas serían un frío inventario.

Con ellos, empieza a escucharse una serie.

Battlestar Galactica actresses

The Living Legend, War of the Gods y 86 minutos que antes no estaban allí

Los dos últimos discos concentran buena parte del material que convierte esta edición en una verdadera revisión del archivo.

El CD 7 recupera The Living Legend, la historia de Commander Cain y la Battlestar Pegasus, y añade una batería de grabaciones alternativas preparadas para Mission Galactica: The Cylon Attack.

Aquí la música vuelve a ensanchar el pecho.

Cain necesita una presencia distinta de Adama, mucho más frontal, más belicosa, ligada a una nave que todavía puede pensar en términos de ataque mientras Galactica sobrevive principalmente huyendo. La propia estructura del episodio alterna estrategia, misión de sabotaje, enfrentamiento con Baltar y el conflicto entre dos maneras de ejercer el mando.

Entre medias llega una de las recuperaciones inéditas importantes:

Fire in Space.

Solo son dos grandes bloques, The Space Walk y Blowing The Hull, unos siete minutos en total.

Pero hasta ahora faltaban.

Eso resume muy bien el sentido de esta caja. No siempre estamos hablando de descubrir una hora olvidada de sinfonía. A veces recuperar siete minutos concretos basta para cerrar un agujero histórico que llevaba casi medio siglo abierto.

Battlestar Galactica movie scene

El CD 8 reserva casi tres cuartos de hora a War of the Gods, probablemente uno de los territorios musicales más peculiares de toda la serie.

Count Iblis, las naves de luz y la dimensión religiosa del relato permiten a Phillips apartarse de la aventura militar y entrar en una escritura más misteriosa, oscura y ceremonial. Una revisión de material anterior ya destacaba precisamente las secciones asociadas a las entidades luminosas y el uso coral como algunas de las desviaciones más llamativas respecto a la acción habitual.

Gotta Get To Heaven, con casi siete minutos, es el gran desarrollo de ese bloque.

Alrededor aparecen además efectos y música de fuente de las naves de luz, conservados aquí como parte del archivo sonoro del episodio.

Y finalmente la colección llega a Galactica 1980.

Aquí está Turbine Lift Off.

Las famosas motocicletas voladoras reciben lo que probablemente sea la transformación más inesperada de toda la caja porque Phillips convierte su tema de Battlestar Galactica en rock and roll. Intrada destaca expresamente este corte como uno de los materiales más reclamados por los aficionados y una de las novedades del set.

Después de más de nueve horas de fanfarrias, Cylons, westerns, romances, planetas helados y misticismo cósmico, Galactica termina acelerando una moto.

No voy a discutir con 1980.

Battlestar Galactica mosvie poster

Mike Matessino vuelve a las cintas y restaurar aquí significa también reconstruir

Quizá la parte más importante de esta edición no se vea.

Los cuatro volúmenes de 2011-2012 ya fueron publicaciones importantes, pero en los años posteriores aparecieron nuevos elementos dentro de los fondos de Universal.

Mike Matessino ha regresado ahora a todas las fuentes disponibles y ha realizado una restauración desde cero.

Intrada especifica tres trabajos especialmente importantes, que son la corrección de velocidad, la recuperación de superposiciones musicales que faltaban en versiones anteriores y los nuevos procesos de limpieza y mezcla para integrar los distintos materiales con mayor continuidad. Todo se realizó consultando a Stu Phillips.

Eso importa especialmente en televisión.

Las partituras episódicas de finales de los setenta no fueron archivadas pensando que casi cincuenta años después alguien intentaría reconstruir nueve horas de música en orden, separando versiones, ediciones, fuentes y mezclas.

Por eso los 86 minutos inéditos son solo una parte de la noticia.

Battlestar Galactica poster

La otra es escuchar de nuevo lo conocido desde fuentes revisitadas y con errores históricos corregidos.

El álbum de MCA de 1978 también ha vuelto a los elementos originales. Las alternativas ya no están desperdigadas. El material de Galactica 1980 ocupa su propio cierre. Los episodios pueden escucharse como unidades completas con sus títulos, música incidental, fuente y, cuando existen, alternativas.

Estamos más cerca de una edición crítica musical de la serie que de una simple caja de ocho CD.

Y esa frase, para quienes tenemos debilidad por estas restauraciones, puede resultar peligrosamente cara.

139,99 dólares, concretamente.

Battlestar Galactica Volume One Cover Stu Philips

Stu Phillips construyó una civilización con una fanfarria, pero nunca se quedó encerrado dentro de ella

Es inevitable relacionar la Battlestar Galactica de 1978 con el enorme regreso de la orquesta sinfónica al cine fantástico de finales de los setenta.

Phillips escribió una música de gran presencia temática, metales poderosos, acción orquestal y gestos amplios, perfectamente compatible con una producción que quería que cada despegue de un Viper pareciera más grande que la televisión donde estaba ocurriendo.

Pero estas nueve horas demuestran que esa descripción es únicamente la puerta.

Una caja que no se escucha de una sentada

Hay cajas que pueden afrontarse como un álbum muy largo.

Esta no.

231 pistas y casi nueve horas y veintidós minutos piden otra relación.

Un día puedes volver únicamente al álbum de MCA y escuchar cómo Galactica se presentaba comercialmente en 1978.

Otro entrar en Lost Planet of the Gods.

Después saltar al western de The Lost Warrior.

Comparar las alternativas de The Living Legend.

Descubrir por primera vez Fire in Space.

Llegar hasta Turbine Lift Off y comprobar que el tema principal también sabía ponerse una cazadora de cuero.

Ahí está el verdadero valor de esta edición para el coleccionista.

Los cuatro antiguos volúmenes de Intrada ya habían demostrado cuánto material merecía conservarse. Ahora se vuelve sobre ellos sabiendo que el archivo todavía no había terminado de decir su última palabra.

Añade 86 minutos.

Restaura desde el comienzo.

Recupera el LP de 1978.

Preserva la música de fuente, las versiones promocionales, las mezclas alternativas, los fragmentos de emisión y las adaptaciones posteriores.

Y lo guarda dentro de una caja que dedica 52 páginas a explicar por qué todo eso importa.

Stu Phillips dijo una vez que Battlestar Galactica era el trabajo del que estaba más orgulloso.

Casi medio siglo después, Intrada acaba de darle ocho discos para defender su argumento.

No hace falta escucharlos todos esta noche.

La flota lleva buscando la Tierra desde 1978.

Puede esperar hasta mañana.

Ecos de partitura

Lo interesante de Phillips está en cómo reutiliza y transforma el núcleo temático.

Él mismo explicaba años después que prefería establecer primero un tema y después integrarlo dentro de la partitura. En Galactica esa filosofía encuentra su ejemplo perfecto, ya que la fanfarria puede presentar la serie, impulsar un lanzamiento, anunciar una reunión de la flota, transformarse en suite de concierto, pasar por una discoteca o terminar, dos años más tarde, tocada como rock para unas motocicletas voladoras.

Eso es mucho más que repetición.

Es identidad.

Alrededor aparecen otros polos.

Adama recibe una música más grave y humana.

Los Cylons piden tensión, marcha y colores más duros.

Starbuck abre la puerta a romance, ironía, bares y música de fuente.

Los episodios religiosos permiten que la partitura se vuelva extraña y ceremonial.

Los westerns espaciales absorben códigos del género.

La batalla devuelve metales y percusión al frente.

Y la gran cantidad de temas (disco, funk, música de casino, bandas de salón, muzak futurista) conserva una fotografía sonora bastante maravillosa de cómo 1978 imaginaba el ocio de otras galaxias.

El legado terminó atravesando incluso la serie reinventada décadas después. Bear McCreary recurrió al tema original y llegó a visitar a Phillips para estudiar sus manuscritos antes de adaptarlo, conservando así un vínculo directo entre dos concepciones musicales casi opuestas de Battlestar Galactica.

Ahí se mide lo que Phillips consiguió.

Su música pertenece completamente a 1978.

Y, al mismo tiempo, sobrevivió a 1978.

Únete a nosotros en este viaje por la música de cine

Aunque aún estamos afinando los últimos detalles de nuestra exclusiva newsletter para ofrecerte la mejor experiencia, tu anticipada suscripción te garantizará que no te pierdas ninguna actualización, lanzamiento exclusivo o contenido especial.

    Sobre los enlaces externos

    En algunas reseñas de TodoSoundtrack encontrarás botones hacia sellos discográficos o tiendas especializadas donde localizar la edición comentada. Son enlaces editoriales incluidos para ampliar la información del lector y facilitar el acceso a lanzamientos físicos difíciles de encontrar.

    TodoSoundtrack no es una tienda ni un escaparate de ofertas. Los enlaces externos se incorporan con criterio informativo y no alteran la valoración editorial de la banda sonora, la edición física ni el sello que la publica.

    Otras bandas sonoras de Intrada

    Jaws 2 soundtrack John Williams
    Spy Kids soundtrack Danny Elfman John Debney
    Explorers soundtrack jerry goldsmith
    Passenger soundtrack Christopher Young

    ¿Por qué nace Todo Soundtrack?

    Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.

    todosoundtrack logo

    "Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.

    Subir