Banda sonora EVIL DEAD BURN Double Danger
Aquí están los detalles de la banda sonora de POSESIÓN INFERNAL: EN LLAMAS (EVIL DEAD BURN Double Danger) editada por Waxwork Records.
Descubre Evil Dead Burn soundtrack y todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que nos dejamos algunos euros al año para comprar bandas sonoras de Waxwork, escucharlas, valorarlas y enseñároslas
Evil Dead Burn
Original Motion Picture Soundtrack


Edición 2xLP color "Demonic Inferno" e incluye encarte
Arte de Steve Reeves
Precio: 35,95 €
Fecha de salida: Septiembre de 2026
Evil Dead Burn: Double Danger convierte la casa familiar en un infierno prensado por Waxwork Records
Hay casas que crujen por viejas y otras que crujen porque algo debajo del suelo está aprendiendo a respirar.
Evil Dead Burn llega para añadir otra página chamuscada al libro más imprudente del terror moderno. En esta franquicia, visitar una cabaña, un edificio o una casa apartada suele terminar igual, con alguien abre lo que no debe, alguien grita lo que no entiende y la sangre empieza a tener ambiciones decorativas.

Waxwork Records publica la banda sonora original de Evil Dead Burn compuesta por Double Danger, dúo parisino formado por Xavier Caux y Douglas Cavanna. La edición física llega como 2LP deluxe en vinilo "Demonic Inferno", un negro translúcido atravesado por salpicaduras naranja ardiente que parece sacado de una hoguera alimentada con páginas del Necronomicón.
Carpeta desplegable, arte nuevo de Steve Reeves, un encarte y la banda sonora completa.

Un 2LP "Demonic Inferno" para una familia con problemas de posesión
La presentación física tiene mucho sentido dentro del universo Evil Dead. El vinilo negro translúcido con salpicaduras naranja parece materia quemada, ceniza líquida y una llamarada atrapada bajo plástico. Es una elección perfecta para una película titulada Burn.
Waxwork ya había trabajado con Steve Reeves en el embalaje de Evil Dead Rise, y su regreso aquí crea una continuidad visual muy atractiva para quienes seguimos la saga también desde la estantería.
En una franquicia tan física, tan de carne desgarrada, madera podrida, herramientas mal usadas y libros imposibles de cerrar, el diseño debe parecer contaminado por la película.

La edición incluye el score completo de Double Danger, con 33 cortes y más de una hora de música.
Double Danger: dos compositores encerrados con una casa viva
Double Danger define la casa de Evil Dead Burn como escenario, instrumento, personaje y pesadilla viviente. Esa idea es la llave del disco. La música parece escrita para actuar como una humedad negra que se cuela por las paredes.
Ese enfoque resulta muy prometedor para una nueva entrega de Evil Dead. La saga siempre ha tenido una relación especial con los espacios cerrados. La cabaña original de Sam Raimi era casi un cuerpo poseído.

Evil Dead Rise trasladó la infección a un edificio urbano, con pasillos, vecinos y ascensores convertidos en maquinaria de pesadilla. Evil Dead Burn vuelve al espacio familiar aislado, pero coloca el conflicto en un territorio doméstico muy reconocible.
La música de Double Danger parece buscar una ruta distinta a la imitación reverencial. No intenta sonar como Joseph LoDuca, ni repetir el camino de Roque Baños o Stephen McKeon. Su declaración es clara y es llevar el legado hacia un lugar inesperado.
En términos sonoros, eso abre la puerta a texturas orgánicas, golpes industriales, respiraciones deformadas, capas abrasivas y un uso de la casa como fuente imaginaria de sonido.

Del duelo al libro y una tracklist que se pudre por dentro
El primer tramo del álbum tiene mucho de entrada en territorio prohibido. Behind Ruin and Hex suena desde el título a maldición ya instalada antes de que nadie llegue. This Lake Story sugiere un pasado alrededor del agua, quizá una memoria familiar que no conviene remover.
We Found You, Goodbye to My Son y We Got Married Here introducen una dimensión emocional clave y es que Evil Dead Burn parece partir de una mujer intentando sobrevivir a la pérdida de su marido.
Ese dolor hace que el horror pueda morder más hondo. Cuando el mal entra en una casa donde ya hay luto, no necesita llamar demasiado fuerte. We’re Inside, Down Below, Let Her Go y Farewell van cerrando la trampa. Podemos imaginar habitaciones que cambian de temperatura y voces familiares empezando a sonar con una pronunciación poco recomendable.

Kunda, To Your Perfect Family, You Should Be Dead, Just Standing There y Open the Door desplazan el disco hacia el territorio más cruel de la saga. Evil Dead siempre ha sabido convertir lo cotidiano en arma.
Stop Cuddling the Boy añade una nota especialmente retorcida, porque coloca el terror en el gesto más protector.
El Necronomicón no lee cuentos antes de dormir
The Book of the Dead aparece en el corte 19, y su presencia funciona como campana negra dentro del álbum. En Evil Dead, el libro nunca es un simple objeto de atrezo. Es el error ancestral que alguien vuelve a repetir con esa confianza absurda que el cine de terror lleva décadas intentando corregir.

Cada generación parece convencida de que podrá mirar el libro sin consecuencias. El libro, por su parte, lleva años ganando por goleada.
Después de ese punto, la banda sonora se vuelve abiertamente familiar y venenosa con temas como Without Your Family, You’re Nothing, Everything’s Better Now, Where Is It?, Alice, Don’t Turn a Deaf Ear, You Knew, Wrong One, Kandar, F*ck Your Family, Without Me, You’re Nothing y I Won’t Let You Live Without Me.
Es casi un álbum conceptual sobre la familia como maldición y chantaje desde el más allá.

Ahí Double Danger tiene material dramático de primera. La saga siempre ha jugado con cuerpos poseídos y voces burlonas, pero este álbum parece cargar el peso en una idea especialmente incómoda y es que lo familiar lo trata como una como trampa.
Paradis: Chilla entra en el incendio
El cierre con Paradis (Intro) y Paradis, junto a Chilla, introduce un gesto muy interesante. Tras más de treinta cortes de score, la aparición de una canción final puede funcionar como salida contaminada, como resaca después del infierno.
El título, Paradis, tiene una ironía casi diabólica dentro de Evil Dead Burn. Si esto es el paraíso, conviene revisar quién escribió el guión.

La colaboración con Chilla también conecta con la identidad francesa de Double Danger. El dúo, formado en París en 2023, trabaja desde una voluntad de riesgo y exploración fuera de cauces académicos. Esa actitud encaja con una franquicia que, desde su nacimiento, ha mezclado terror, exceso corporal, humor negro, violencia física y una energía casi punk.
Evil Dead siempre ha sido una saga de inventar soluciones horribles con lo que haya a mano. La música puede permitirse el mismo espíritu.
Paradis puede leerse como una burla final de aquello que ya no se puede salvar. En cualquier caso, resulta un cierre distinto al clásico golpe orquestal de terror. Deja la sensación de que la casa sigue cantando cuando la sangre ya se ha secado.

Waxwork y el arte de prensar pesadillas
Waxwork Records lleva años demostrando una habilidad especial para transformar bandas sonoras de género en objetos físicos con identidad propia. Aquí el sello vuelve a jugar fuerte con un vinilo de color con un concepto visual claro, arte nuevo y un encarte que prolonga la experiencia más allá de la escucha.
El arte de Steve Reeves es otro de los grandes reclamos. Su trabajo previo en Evil Dead Rise ya ayudó a fijar una imagen física poderosa para la música de la franquicia.
Repetir colaboración en Burn permite crear una pequeña línea visual dentro del catálogo reciente de Waxwork y, de paso, dar continuidad a una etapa de Evil Dead que ha entendido muy bien el valor del formato físico.

Ecos de Partitura
La historia musical de Evil Dead ha sido siempre más variada de lo que parece. Joseph LoDuca dio a la trilogía original una mezcla de nervio, rareza y teatralidad que creció junto al delirio visual de Sam Raimi.
Roque Baños llevó el remake de 2013 hacia una escritura feroz, con coro, orquesta y una brutalidad casi ritual.
Stephen McKeon convirtió Evil Dead Rise en un edificio sonoro lleno de metal, golpes, voces y maternidad deformada.
Double Danger entra ahora en esa genealogía con otra idea, con la casa como organismo. Ese matiz puede parecer pequeño, pero cambia el centro emocional del horror. El mal se mezcla con la idea de pertenecer a una familia incluso cuando esa familia empieza a arrancarse la cara.
También es significativo que el dúo no busque calcar el pasado. Evil Dead necesita continuidad, por supuesto. Pero cada nueva entrega debe encontrar su propio ruido. Double Danger parece entenderlo al plantear una música que "infecta" el horror. Esa palabra es clave.
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¿Por qué nace Todo Soundtrack?
Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.
"Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.





