Banda sonora YOUR MOTHER YOUR MOTHER YOUR MOTHER Son Lux

Aquí están los detalles de la banda sonora de YOUR MOTHER YOUR MOTHER YOUR MOTHER Son Lux editada por Waxwork Records.

Descubre todos los secretos de las bandas sonoras sin gastar nada. Para eso estamos nosotros, que nos dejamos algunos euros al año para comprar bandas sonoras de Waxwork, escucharlas, valorarlas y enseñároslas

Your Mother Your Mother Your Mother

Original Motion Picture Soundtrack


Your Mother Your Mother Your Mother soundtrack Son Lux
Waxwork logo

Edición LP color "Blood Red y Milk White"

Fundas interiores impresas a todo color

Precio: 31,95 €

Your Mother Your Mother Your Mother: Son Lux prensa sangre, leche y fe en un mismo vinilo

Hay títulos que necesitan una explicación.

Your Mother Your Mother Your Mother necesita que lo repitas.

Tres veces.

Your Mother Your Mother Your Mother logo title

La insistencia procede de un conocido hadiz donde, al preguntar quién merece mayor consideración, la respuesta es "tu madre" tres veces antes de mencionar al padre. Bassam Tariq coloca esa idea en el centro de una película donde Mahershala Ali interpreta a Latif que es creyente, padre, viudo y asesino profesional, cuatro condiciones que empiezan a empujarse entre ellas cuando la muerte de su esposa lo deja solo frente a sus hijos.

Son Lux recoge esa contradicción desde la música.

Ryan Lott, Rafiq Bhatia e Ian Chang construyen 43 minutos donde la voz humana intenta alcanzar algo que continuamente se le escapa, mientras bajos electrónicos, pulsaciones violentas, guitarras, piano y coros de carácter casi litúrgico alternan consuelo y amenaza.

Bassam Tariq les pidió pensar en sonidos que parecen tener dificultades para comunicarse. Rafiq Bhatia encontró ahí una conexión directa con una idea de la espiritualidad islámica, que no es otra que el anhelo de acercarse a lo ininteligible aun sabiendo que las palabras nunca terminarán de abarcarlo.

Your Mother Your Mother Your Mother soundtrack vinyl

Ian Chang añade otra clave, Son Lux siempre había sentido afinidad por las formas claras y los bordes definidos; esta película les obligó a preguntarse qué ocurría si aceptaban el misterio.

Waxwork ha encontrado una traducción física bastante difícil de mejorar.

Sangre roja. Leche blanca.

Los dos fluidos que, por motivos muy distintos, condicionan la supervivencia de esta familia.

Your Mother Your Mother Your Mother vinyl

Sangre y leche girando juntas sobre el plato

El vinilo utiliza un remolino Blood Red and Milk White con salpicaduras rojas, una variante cuyo vínculo con la película va bastante más allá de quedar bonito en una fotografía.

La sangre pertenece al oficio de Latif.

La leche pertenece a sus hijos.

Entre ambas está él.

Your Mother Your Mother Your Mother soundtrack waxwork edition

Waxwork mete esa idea directamente dentro del material del disco y la acompaña con una carpeta desplegable, terminada en satinado mate y con fundas interiores impresas a todo color. La contraportada prolonga ese carácter casi ritual con fondo negro, tipografía roja y un marco ornamental que parece moverse entre una imaginería religiosa, un manuscrito antiguo y un objeto funerario.

La decisión de utilizar un solo LP también encaja muy bien. La cara A contiene aproximadamente 19 minutos y 49 segundos; la B se acerca a los 23 minutos. Son Lux no necesita extender el disco artificialmente hasta un doble vinilo.

Aquí la densidad está dentro de la música.

Your Mother Your Mother Your Mother soundtrack back

Cara A: una pregunta religiosa termina convertida en percusión, electricidad y leche derramada

La primera cara empieza con una pregunta:

Who Is Most Beloved?

La voz será uno de los materiales esenciales de la partitura. Ryan Lott aparece con voz, sintetizadores y electrónica; Mah Moud interviene como vocalista y alrededor de ambos surge un pequeño coro arreglado por Nina Moffitt y Rafiq Bhatia.

Resulta una entrada muy distinta a la habitual fanfarria de personaje.

La película comienza desde una cuestión espiritual y Son Lux responde multiplicando voces.

Your Mother Your Mother Your Mother poster

Después llega Your Mother, donde la guitarra de Bhatia se suma a sintetizadores, programación y coro. La música parece empezar a definir uno de sus grandes contrastes, lo humano frente a lo procesado. Voces que respiran y cuerpos que cantan conviven con sonidos electrónicos capaces de estirarse hasta perder casi su origen.

Esa convivencia tiene mucho sentido en Latif.

Hay un hombre intentando aferrarse a la fe mientras su existencia práctica consiste en violencia, huida, alimentación de un bebé y supervivencia.

Under Control introduce una escritura más reducida, apoyada especialmente en la voz, sintetizadores, electrónica y programación de Ian Chang. El tema promete dominio justo antes de que llegue Breaking.

Y ahí la partitura empieza a romperlo de verdad.

Breaking reúne las voces de Ryan Lott e Ian Chang, guitarra y electrónica de Bhatia, sintetizadores y programación, además de las intervenciones vocales de Mah Moud y Nina Moffitt. La crítica que acompañó el estreno en Toronto destacó precisamente cómo Son Lux podía pasar de una espiritualidad casi etérea a una intensidad electrónica aplastante sin que parecieran dos películas distintas.

Eso ayuda a explicar la violencia musical de esta primera cara.

Los golpes electrónicos pueden ser físicos, aunque rara vez funcionan como simple acompañamiento de acción. Hay algo incómodo debajo. Las frecuencias graves empujan mientras las voces mantienen una dimensión espiritual que impide convertir la pelea en celebración.

El cuerpo golpea.

La conciencia continúa hablando.

Your Mother Your Mother Your Mother movie poster

Hatty, Milk y una electrónica que empieza a respirar como un organismo

Con Hatty aparece otro cambio interesante.

Ian Chang incorpora batería, además de sintetizadores, electrónica y programación; Bhatia toca guitarra y aporta voz. La pulsación adquiere así una dimensión más orgánica. Ya no todo proviene de una rejilla electrónica porque hay percusión interpretada físicamente, rozando y chocando con los elementos programados.

La combinación encaja especialmente bien con una película que enfrenta constantemente cuerpo y creencia.

Después llega Milk.

Y aquí la instrumentación resulta especialmente reveladora.

Ryan Lott toca piano, canta y trabaja con sintetizadores y electrónica. Bhatia aporta guitarra. Chang combina batería, programación y electrónica. Y vuelve el coro.

El piano introduce una fragilidad distinta dentro de un álbum que hasta entonces había utilizado con fuerza la materia electrónica. Es fácil entender por qué la leche adquiere un peso musical propio, ya que para Latif no representa una simple necesidad doméstica. Es comida, maternidad ausente, desesperación y responsabilidad concentradas en algo cotidiano.

Son Lux evita separar esos conceptos.

El piano puede aportar cercanía.

La electrónica recuerda que nada está estable.

El coro vuelve a elevar una necesidad física hacia algo casi espiritual.

Strip Club Church resume incluso desde el título una de las paradojas favoritas de la película. Lo sagrado y lo profano ocupan el mismo espacio. Bhatia coloca voz y guitarra junto a las voces, sintetizadores y programación de Chang. El resultado pertenece a esa zona donde Son Lux sabe trabajar especialmente bien con ritmos que parecen fracturados pero continúan avanzando, elementos acústicos sometidos a tratamiento y una sensación constante de que algo familiar está siendo deformado.

La cara termina con Walk to Pak's, apenas 1:17, de nuevo con las voces de Mah Moud e Ian Chang sobre electrónica y programación.

No necesita resolver nada.

La cara A termina todavía buscando.

Cara B: la leche ya se ha derramado y el disco empieza a hablar de gracia

El segundo lado arranca con Spilled Milk.

Y la expresión inglesa funciona aquí con una crueldad especial.

Ryan Lott regresa al piano, acompañado por voz, sintetizadores y electrónica; Bhatia suma guitarra, voz y capas electrónicas; Chang trabaja desde programación y síntesis.

La instrumentación recoge buena parte de lo escuchado en Milk, aunque ahora el tema implica pérdida.

Es un buen ejemplo de cómo leer esta banda sonora como un recorrido y no como dieciocho escenas independientes. Son Lux introduce un objeto cotidiano en la primera cara y lo recupera transformado al comenzar la segunda.

Leche.

Leche derramada.

Necesidad.

Pérdida.

Lo doméstico adquiere peso casi religioso porque la película ya nos ha enseñado lo que significa.

Leaving Home vuelve a ensanchar el componente vocal mediante el mismo conjunto coral presente en otros momentos importantes. Después aparecen dos piezas muy breves, Like Nothing Happened y They Were Here For Me, ambas por debajo del minuto y cuarto.

Ese encogimiento resulta interesante.

Tras dos cortes de más de tres minutos, Son Lux comprime el discurso en pequeñas ráfagas, como si la música necesitara dejar huecos antes del bloque central de la segunda cara.

Porque a continuación aparecen dos palabras enormes.

Grace.

Mercy.

Gracia, misericordia y un coro que deja de ser una decoración

Son Lux ha contado que Bassam Tariq repetía durante el proceso dos ideas: la misericordia de Dios y la majestad de Dios.

La partitura terminó utilizando ambas como polos.

Una música podía ser tierna, casi vulnerable.

Otra podía resultar enorme y visceral.

Ambas podían hablar de lo divino.

Grace utiliza voz y sintetizadores de Ryan Lott junto a guitarra, sintetizador y electrónica de Rafiq Bhatia.

En Mercy, en cambio, el espacio vuelve a llenarse de voces. Los tres miembros de Son Lux participan activamente y aparece otra vez el conjunto coral, con arreglos de Ian Chang, Bhatia y Nina Moffitt.

Aquí el coro deja de funcionar como un color ocasional.

Se convierte en una de las columnas estructurales de la banda sonora.

La crítica ha señalado repetidamente esa relación entre graves electrónicos muy marcados y voces corales, una oposición que permite que la música resulte física y espiritual al mismo tiempo. Brian Tallerico describió la partitura como una combinación de ritmos culturales con electrónica inquietante; otras reseñas destacaron su capacidad para pasar de la solemnidad al golpe rítmico sin romper el tono.

Es justamente lo que necesita Latif.

La violencia de sus acciones ocupa el cuerpo.

La fe intenta ocupar el resto.

El título completo aparece cuando la música ya ha aprendido qué significan esas tres palabras

La pieza Your Mother Your Mother Your Mother no aparece al principio.

Es el corte número quince.

Esa colocación importa.

Son Lux primero nos ofrece Who Is Most Beloved? y después Your Mother. Necesitamos atravesar pérdida, violencia, leche, hogar, gracia y misericordia antes de que las tres palabras del título aparezcan juntas.

Cuando finalmente llegan, vuelve el coro y regresa una de las formaciones vocales más amplias del álbum. Ryan Lott trabaja con voz, sintetizadores, programación y electrónica; Bhatia aporta guitarra y dirección coral; Nina Moffitt vuelve a intervenir en los arreglos y el grupo de cantantes reaparece.

El título deja entonces de ser una frase llamativa.

Ha acumulado significado.

Después encontramos The Way Back, otra pieza coral de apenas 1:13, como un pequeño corredor hacia la resolución.

Y ahí aparece la única colaboración acreditada en portada digital aparte del propio trío:

Bilal.

Now I’m Listening y Zikr: cuando escuchar se convierte en la última acción posible

Now I’m Listening reúne a Son Lux con Bilal, acompañado además por Nina Moffitt y las voces de Ryan Lott y Rafiq Bhatia.

Que una partitura tan preocupada por la dificultad de comunicar termine utilizando una pieza titulada "Ahora estoy escuchando" resulta demasiado significativo para considerarlo casual.

Durante todo el score hemos oído voces deformadas, capas corales, electrónica, llamadas que parecen buscar respuesta y sonidos que, siguiendo la idea de Tariq, luchan por expresar aquello que escapa al lenguaje.

Al llegar aquí cambia el verbo.

Ya no hablamos.

Escuchamos.

El último corte se titula Zikr.

El término (también escrito dhikr) hace referencia en la tradición islámica al recuerdo o rememoración de Dios, frecuentemente mediante repetición de nombres, fórmulas o plegarias.

Musicalmente, los créditos reducen de nuevo los elementos. Rafiq Bhatia e Ian Chang aportan voces, mientras Chang mantiene sintetizadores, electrónica y programación.

Después de un álbum lleno de tensión entre majestuosidad y recogimiento, resulta apropiado terminar así.

No con una gran resolución de acción.

Con recuerdo.

Con repetición.

Con voces.

El asesino puede dejar de pelear.

La música todavía necesita pronunciar algo.

De Everything Everywhere All at Once al misterio de Bassam Tariq

Son Lux llegó al gran escaparate cinematográfico con Everything Everywhere All at Once, donde su partitura obtuvo candidaturas al Oscar y al BAFTA. Aquella película obligaba a Ryan Lott, Rafiq Bhatia e Ian Chang a saltar continuamente entre géneros, universos y lenguajes musicales.

Your Mother Your Mother Your Mother exige prácticamente lo contrario.

Ecos de Partitura

Rafiq Bhatia lo explica con claridad: esta es una partitura muy distinta a sus trabajos cinematográficos anteriores y la primera película donde aparecen las voces de los tres miembros de Son Lux, acompañadas además por un conjunto de cantantes.

En Everything Everywhere All at Once, la diversidad estilística era parte de la arquitectura narrativa. La música podía saltar hacia la ópera china, Debussy, comedia, música de acción o referencias pop porque el multiverso pedía cambios constantes.

Aquí el reto está en profundizar dentro de un mismo conflicto.

Fe frente a violencia.

Padre frente a asesino.

Duelo frente a amor.

Misericordia frente a poder.

Por eso el álbum puede utilizar una paleta relativamente concentrada (voces, guitarra, piano, electrónica, sintetizadores, programación y percusión) y transformarla continuamente mediante densidad, tratamiento y dinámica.

Las voces resultan especialmente importantes.

A veces aparecen como presencia reconociblemente humana.

En otros momentos se agrupan hasta adquirir carácter ritual.

La electrónica puede ser suave y casi suspendida o convertirse en un golpe grave capaz de empujar una secuencia de acción.

El piano aparece cuando la música necesita reducir la distancia.

La guitarra de Bhatia introduce una materia física distinta frente a los sonidos procesados.

Ian Chang utiliza programación y batería para moverse entre pulsación digital y percusión corporal.

Y esa voluntad de equilibrio pertenece al propio ADN de Son Lux. El trío habla habitualmente de construir música desde componentes pequeños, cuestionando la función prevista de cada sonido antes de volver a ensamblarlo.

Aquí han añadido algo nuevo.

Han aceptado que algunas piezas queden sin terminar de explicarse.

Para una película que intenta acercarse a Dios, al duelo y a la culpa desde un sicario armado, quizá la claridad absoluta habría resultado sospechosa.

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    ¿Por qué nace Todo Soundtrack?

    Desde mi adolescencia, las bandas sonoras han resonado como la música de fondo de mi vida, no solo realzando las películas que me encanta ver. En los años 1987 y 1988, mi vida tomó un giro decisivo y la música de las películas que disfrutaba en el cine o que alquilaba en el videoclub se transformó en mi ancla. No obstante, solo recientemente he tomado plena conciencia del papel crucial que desempeñó en aquel entonces.

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    "Fievel y el Nuevo Mundo" (An American Tail, 1986), una obra del gran James Horner, fue la primera banda sonora de película que adquirí en un diminuto establecimiento especializado ubicado en la calle Andrés Borrego, en el corazón de Madrid. Fue en Cinescor donde mi viaje comenzó.

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